La Ley de Tránsito 24.449 no tiene un límite de velocidad propio para la lluvia. El artículo 50 te obliga a circular a una velocidad que te permita mantener el dominio total del auto según la visibilidad, el estado de la vía y del vehículo, y si no podés, a salir de la vía o detenerte. Con lluvia, eso puede significar ir bastante por debajo del máximo del tramo. En la Ciudad de Buenos Aires el código propio dice lo mismo y nombra expresamente el clima y el estado de la calzada (artículo 6.2.1 de la Ley 2148).

Las reglas de abajo son nacionales. Las recomendaciones prácticas vienen de las agencias de seguridad vial de Buenos Aires, Santa Fe y Mendoza. Si la lluvia viene con nieve o hielo, las cadenas y los pasos de montaña están en viajar con nieve o por rutas de montaña.

Antes de salir

Velocidad y distancia

Los primeros minutos de lluvia son los más peligrosos porque el auto pierde mucha adherencia, según la Unidad Ejecutiva de Seguridad Vial de Mendoza. Esa misma recomendación aclara que la velocidad señalizada en la ruta no siempre es la adecuada con lluvia, y pide frenar de forma suave y progresiva. Cómo se aplica la velocidad precautoria y cuándo ir lento pasa a ser infracción está en velocidad precautoria y mínima.

La separación mínima con el vehículo de adelante es de dos segundos, y con lluvia hace falta más. Cómo medirla está en distancia segura entre vehículos. Evitá también las frenadas y los volantazos: el artículo 48, inciso d, prohíbe disminuir la velocidad de forma arbitraria y brusca y hacer maniobras intempestivas.

Luces

En rutas nacionales la luz baja o la diurna (DRL) va encendida de día y de noche (artículo 47, inciso a). En calles y caminos, la baja, la de posición y la de patente se encienden cuando la visibilidad lo requiere, y una lluvia fuerte entra en ese supuesto aunque sea de día. Las rompeniebla se usan sólo para su fin propio. El detalle de cada luz está en luces del auto: cuándo usar cada una.

Hidroplaneo

El hidroplaneo ocurre cuando el auto entra rápido en una capa de agua y los neumáticos pierden contacto con el pavimento. La Agencia Provincial de Seguridad Vial de Santa Fe indica que la única forma de evitarlo es bajar la velocidad lo necesario para que las cubiertas corten la película de agua.

Si pasa:

  1. No hagas maniobras bruscas con el volante.
  2. Soltá el acelerador sin frenar de golpe.
  3. Esperá a recuperar el control antes de volver a acelerar o frenar.

Si la lluvia no te deja ver

Con lluvia torrencial, las agencias de Buenos Aires y Santa Fe piden no detenerse en la banquina. La ley sólo permite circular por ella en caso de emergencia (artículo 48, inciso c). Si la visibilidad es muy escasa, seguí despacio hasta un lugar seguro fuera de la calzada y esperá ahí.

Si no podés mantener el dominio del auto, el artículo 50 te obliga a abandonar la vía o detener la marcha. Para señalar esa detención en una zona peligrosa, encendé las balizas de emergencia (artículo 47, inciso e).