Si el auto empieza a fallar después de una actualización inalámbrica (OTA, por over the air), anotá lo antes posible cuándo llegó la actualización y qué cambió, y llevalo a un concesionario oficial de la marca. La relación entre la actualización y la falla la determina el diagnóstico del taller. Tu registro sirve para que el taller pueda reproducir el problema y para reclamar la garantía de la Ley 24.240, que rige en todo el país.

Cómo llegan las actualizaciones

Los autos con módem de fábrica pueden recibir software sin pasar por el taller. Los términos de Ford Argentina explican que los ajustes chicos llegan solos mientras el módem está encendido. Ford puede verificar la versión del software y mandar actualizaciones sin aviso previo ni consentimiento adicional, salvo que cambies esa preferencia en la configuración del auto. Si no actualizás, algunas funciones pueden dejar de andar como corresponde. Durante la instalación, ciertas funciones pueden quedar limitadas o interrumpidas, y la actualización puede afectar o borrar datos guardados en el vehículo.

En Toyota, los términos de Servicios Conectados establecen que las actualizaciones del dispositivo de conectividad son automáticas y que el usuario se compromete a no impedirlas.

Cada marca y versión trae su propio procedimiento en el manual del propietario.

Qué anotar

  • Fecha y hora del aviso o de la notificación de actualización, con foto de la pantalla.
  • Versión de software antes y después, si el sistema la muestra en la configuración.
  • Kilometraje al momento de la actualización y cuando apareció la falla.
  • La falla en sí: qué función dejó de andar, qué testigos o mensajes aparecen en el tablero, si pasa siempre o sólo en ciertas condiciones (arranque en frío, con el teléfono conectado, a determinada velocidad). Un video corto con el auto detenido ayuda.
  • Qué datos se perdieron, si faltan configuraciones, radios guardadas o perfiles.
  • Si hubo un corte durante la instalación, por ejemplo si apagaste el auto o se quedó sin señal.

No intentes reinstalar ni modificar el software antes de la revisión. Toyota prohíbe manipular el dispositivo de conectividad y su software, y desinstalar el software interrumpe los servicios contratados sin reembolso.

Si la falla afecta frenos, dirección, luces o el arranque, no sigas circulando y pedí asistencia.

Reclamo en garantía

Llevá el auto a un concesionario oficial con tu registro y pedí una orden de trabajo que describa el síntoma con tus palabras y mencione la actualización. Consultá también si hay una campaña de seguridad o de servicio abierta para tu número de chasis. En Ford, la sección de estado del vehículo de la app muestra las campañas de seguridad aplicables.

La garantía legal es de seis meses para un auto nuevo y de tres meses para uno usado comprado a un comerciante, desde la entrega (artículo 11 de la Ley 24.240). La del fabricante suele ser más larga y tiene sus propias condiciones; los detalles están en garantía de un 0 km y garantía de un auto usado.

Cuando reparan en garantía legal, la Ley 24.240 exige:

  • Constancia de reparación con la naturaleza del trabajo, las piezas cambiadas o reparadas, la fecha en que entregaste el auto y la fecha en que te lo devolvieron (artículo 15).
  • Extensión del plazo de garantía por el tiempo que el auto estuvo sin poder usarse por la reparación (artículo 16).
  • Opciones si la reparación no lo deja en condiciones: cambio por una unidad idéntica, devolución del importe o reducción proporcional del precio, además de reclamar daños y perjuicios (artículo 17).

Si el concesionario no repara ni responde, podés seguir los pasos de reclamo a una concesionaria o iniciar un reclamo ante Defensa del Consumidor por la Ventanilla Federal Única. Adjuntá tu registro, las órdenes de trabajo y las constancias.