Un reporte de sostenibilidad de una flota puede afirmar sin más respaldo lo que sale de sus propios registros: litros cargados, kilómetros, unidades. Las afirmaciones que comparan, atribuyen, prometen o compensan necesitan evidencia adicional: un año base, un método, un factor de emisión con fuente o un documento de terceros.
Si el reporte se usa para vender un servicio, en una propuesta o en la web de la empresa, el artículo 11 del DNU 274/2019 de Lealtad Comercial prohíbe cualquier presentación, publicidad o propaganda que por inexactitudes u ocultamientos pueda inducir a error sobre las características, la calidad o las técnicas de producción de bienes o servicios. Una cifra ambiental sin método, o una que omite el dato desfavorable, puede caer en esa prohibición.
Cuánto emite la flota
“La flota emitió 1.250 toneladas de CO2 en 2025” necesita:
- litros o metros cúbicos por tipo de combustible, y kWh si hay eléctricos;
- el factor de emisión de cada uno, con fuente, edición y fecha;
- el perímetro: qué unidades entran (propias, alquiladas, de contratistas) y cuáles quedan afuera.
El inventario nacional de gases de efecto invernadero calcula el transporte con las directrices del IPCC y se puede citar para explicar el método. Qué datos reunir y cómo armar indicadores por tonelada o por entrega está en emisiones de una flota.
Reducciones
“Redujimos las emisiones un 15 %” necesita tres cosas más que el total del año:
- Año base. El año contra el que se compara, con su cálculo conservado.
- Mismo perímetro y mismo método. Si se sumaron o vendieron unidades, si se tercerizó un servicio o si cambió el factor de emisión, recalculá el año base con el criterio nuevo antes de comparar.
- Total e intensidad juntos. Una baja por kilómetro o por entrega puede convivir con una suba del total si la actividad creció. Al revés, una baja del total puede venir de haber trabajado menos.
Ejemplo ficticio: la flota pasó de 400.000 a 380.000 litros de gasoil, una baja del 5 %, pero en el mismo período tercerizó la distribución de una zona. Las emisiones de esa zona pasaron a un contratista. El reporte tiene que decir que el perímetro cambió y mostrar la comparación con el perímetro anterior.
Reducciones atribuidas a una medida
“Gracias a la telemática bajamos el consumo un 8 %” afirma una causa. Para sostenerla hace falta una comparación antes y después medida con la misma regla, con la lista de otros cambios del período y, si se puede, un grupo de unidades sin la medida como referencia. El diseño está en telemática y ahorro de combustible y en cómo evaluar una capacitación en conducción eficiente.
Sin esa comparación, el reporte puede decir qué medida se tomó y qué pasó con el consumo, sin unir las dos cosas con “gracias a”.
Vehículos eléctricos
“Nuestros eléctricos tienen cero emisiones” vale para el escape y deja afuera la electricidad. La Secretaría de Energía publica el factor de emisión de CO2 de la red argentina de energía eléctrica, con una serie que en su última planilla cubre de 2013 a 2023. Para informar las emisiones de la recarga necesitás los kWh medidos en el cargador o en la factura y el factor que usaste, con su año.
Si la empresa compra energía renovable con un contrato específico, la afirmación sobre esa energía se respalda con el contrato y la medición de lo consumido, no con el factor promedio de la red. Para los supuestos de reemplazo de unidades, ver reemplazar vehículos por eléctricos.
Biocombustibles
La Ley 27.640 obliga a que todo el gasoil y la nafta que se venden en el país lleven un porcentaje de biodiésel y bioetanol, y faculta a la Secretaría de Energía a modificarlo. “Usamos biocombustibles” describe lo que hace cualquier vehículo que carga en una estación argentina. Presentarlo como un mérito propio sin aclarar que es una obligación general puede inducir a error.
Si la flota usa una mezcla mayor a la obligatoria, la afirmación necesita las facturas o certificados del proveedor con el porcentaje y el volumen. El porcentaje vigente y los límites de cada motor están en biodiésel en el gasoil.
Compensaciones y “flota neutral”
“Flota carbono neutral” o “emisiones compensadas” suelen apoyarse en créditos de carbono comprados a terceros. Esos créditos no bajan lo que emiten los vehículos. Informalos aparte, con:
- toneladas compensadas y período al que corresponden;
- identificación de los créditos, del proyecto que los generó y del registro donde se retiraron;
- emisiones de la flota del mismo período, sin descontar los créditos.
Como referencia de otro país: la Directiva (UE) 2024/825, que los países de la Unión Europea aplican desde el 27 de septiembre de 2026, prohíbe frente a consumidores afirmar que un producto tiene un impacto neutro, reducido o positivo en emisiones cuando la afirmación se basa en compensaciones. No rige en Argentina, pero sirve si la empresa trabaja con clientes europeos o quiere seguir un criterio exigente.
Afirmaciones generales
“Flota verde”, “logística sustentable” o “transporte responsable con el ambiente” no dicen qué se midió. La misma directiva europea prohíbe las afirmaciones ambientales genéricas que la empresa no pueda demostrar y las afirmaciones sobre toda la empresa cuando solo se refieren a una parte. En una flota, eso pasa cuando cinco eléctricos sobre doscientas unidades se presentan como “flota eléctrica”.
Reemplazá la frase general por el dato: cuántas unidades, qué combustible, cuántos litros y en qué período.
Metas
“Seremos una flota cero emisiones en 2030” es una promesa. Para que se pueda verificar, publicala con la línea de base, metas intermedias con fecha, las acciones previstas y los recursos asignados. Para estas afirmaciones frente a consumidores, la directiva europea exige además un plan de ejecución detallado y la verificación periódica de un experto independiente.
Cada año, informá el avance contra la línea de base con el mismo perímetro y método, aunque el resultado vaya en contra de la meta.