Si vendés tu auto como particular y el interesado quiere manejarlo, antes de darle las llaves comprobá tres cosas: que tenga licencia vigente para esa clase de vehículo, que el auto lleve la cédula y el comprobante del seguro, y que tu póliza no excluya a otros conductores. Durante la prueba el auto sigue siendo tuyo: si choca a un tercero, respondés vos junto con quien manejaba. Son reglas nacionales; las multas las tramita la jurisdicción donde se cometen.

Si la prueba es en una concesionaria o agencia, las reglas sobre placas y uso comercial son otras y están en prueba de manejo en una concesionaria o agencia.

Qué tiene que llevar el auto y quién maneja

El artículo 40 de la Ley de Tránsito exige para circular:

  • que quien maneja esté habilitado para ese tipo de vehículo y lleve la licencia;
  • que el auto porte la cédula de identificación;
  • que lleve el comprobante del seguro vigente, en papel o digital;
  • que tenga las placas de dominio colocadas, además de matafuego y balizas.

La ley no pide una autorización aparte para que otra persona maneje tu auto. La DNRPA dejó de emitir la cédula para autorizado a conducir con la Disposición 29/2024, que además estableció que la cédula no vence mientras no cambie la titularidad.

Pedile la licencia al comprador antes de salir y mirá el vencimiento y la clase. Si es digital, se puede comprobar con el código QR, como se explica en licencia digital y validación por QR. Anotá nombre, DNI y número de licencia. No hace falta sacarle foto al documento.

Qué cubre el seguro

La póliza básica del seguro obligatorio de responsabilidad civil que aprueba la Superintendencia de Seguros incluye como asegurado a «la persona que con su autorización conduzca el vehículo» (Anexo del punto 23.6 del Reglamento General de la Actividad Aseguradora, texto según la Resolución SSN 384/2025). Esa cobertura alcanza los daños a terceros.

La misma póliza excluye el siniestro ocurrido mientras maneja una persona sin habilitación para esa categoría de vehículo. Si el comprador no tiene licencia, o la que tiene no corresponde, la prueba queda fuera de la cobertura.

Las coberturas que contrataste por encima de la obligatoria, como daños al propio auto o un límite mayor de responsabilidad civil, dependen de tu póliza. Si en el frente o en las condiciones particulares figura una lista de conductores o alguna restricción sobre quién puede manejar, preguntale a la aseguradora por escrito si cubre a un tercero en una prueba. Otras exclusiones frecuentes están en exclusiones del seguro del auto.

Quién responde si hay un choque

El Código Civil y Comercial aplica a los accidentes de tránsito la responsabilidad por el riesgo de las cosas (artículos 1757 y 1769). El artículo 1758 hace responsables concurrentes al dueño y al guardián, que es quien usa y dirige el auto en ese momento. Sólo se liberan si prueban que el auto se usó contra su voluntad, y en una prueba de manejo vos entregaste las llaves.

Además, el artículo 27 del Régimen Jurídico del Automotor hace responder como dueño al titular registral hasta que se inscribe la transferencia. Frente a un tercero dañado, entonces, responden vos y el comprador.

Los daños a tu propio auto son otra cuestión. Si tu póliza no los cubre, o tiene una franquicia, ese costo queda entre vos y el comprador. Hablalo antes de salir y dejalo escrito en un mensaje.

Multas durante la prueba

Una infracción captada por cámara llega al titular del auto. Para trasladarla al conductor, la autoridad que la labró pide identificarlo con sus datos y en su plazo, y en el sistema nacional de puntos el descuento puede recaer en el titular si no se identifica a quien manejaba. El detalle está en fotomulta y puntos del titular.

Por eso conviene registrar cada prueba en un mensaje que quede guardado:

  • nombre, DNI y número de licencia de quien manejó;
  • fecha y hora de salida y de regreso;
  • kilometraje al salir y al volver;
  • recorrido aproximado.

Si vas en el auto durante la prueba, podés ver cómo se maneja y confirmar el recorrido. Si después lo reservan y lo entregan, lo que conviene asentar ese día está en entrega de un auto usado.