La orden de ingreso abre el registro de reparaciones que la reglamentación de la Ley de Tránsito exige a los talleres alcanzados en todo el país. Además de esos datos obligatorios, conviene que deje firmado qué autoriza el cliente al dejar el auto, en qué estado llegó y qué objetos quedaron adentro. Es el documento que vas a buscar cuando haya una discusión por un rayón, un faltante o un trabajo que el cliente dice no haber pedido.

Datos que pide el registro de reparaciones

El Decreto 196/2025, que reemplazó el artículo 35 de la reglamentación de la Ley 24.449, enumera lo que tiene que tener el registro: número de orden, fecha, marca, modelo, año de patentamiento o fabricación, dominio, titular, reparaciones hechas con las piezas cambiadas, final de obra o motivo del retiro sin terminar, observaciones, firma del director técnico y firma del responsable del vehículo. El cliente recibe un comprobante y el taller archiva una copia.

Los primeros siete datos se cargan al recibir el auto, así que conviene que la orden de ingreso y el registro tengan el mismo número. En la Ciudad de Buenos Aires, la Ley 6963 pide llevarlo en un libro rubricado y entregar el comprobante por duplicado. Qué ve el cliente al retirar está en comprobante del taller al reparar un auto.

Sumá a esos datos:

  • nombre, documento y teléfono de quien entrega el auto, si no es el titular;
  • kilometraje y nivel de combustible;
  • el síntoma tal como lo cuenta el cliente, con sus palabras;
  • fecha estimada de entrega del presupuesto.

Qué autoriza el cliente al dejar el auto

Al ingreso el cliente todavía no aceptó ninguna reparación. Lo que firma es, como mucho, el diagnóstico. Dejá escrito:

  • si el diagnóstico tiene costo y cuánto;
  • si autoriza una prueba de ruta y con qué límite de kilómetros;
  • si autoriza desarmar para diagnosticar, y qué pasa si después no acepta el presupuesto.

La reparación se autoriza después, con un presupuesto que cumpla el artículo 21 de la Ley 24.240: datos del taller, trabajo, materiales con precio, mano de obra, plazo, garantía, plazo de aceptación y números de inscripción impositiva y previsional. Si aparece un trabajo nuevo durante la reparación, el artículo 22 obliga a avisarle al cliente antes de hacerlo. Cómo documentar esa segunda aprobación está en reparaciones con adicionales.

Estado del vehículo al entrar

Recorré el auto con el cliente y marcá en un croquis rayones, golpes, cristales astillados, llantas raspadas y testigos encendidos en el tablero. Sacá fotos con fecha de los cuatro lados, del tablero con el motor en marcha y del interior. Si el cliente no puede quedarse, anotalo y mandale las fotos por un canal que deje registro.

Pertenencias que quedan adentro

Pedí al cliente que se lleve los objetos de valor. Lo que quede, listalo en la orden: rueda de auxilio, gato y llave, matafuego, balizas, cables, sillas de chicos, dispositivos de peaje o rastreo, documentos y llaves extra. Si el cliente no quiere que se revise el baúl o la guantera, escribí «no inventariado a pedido del cliente».

Las llaves y el control de la alarma también se anotan, con cuántas copias entraron.

Datos personales

La Ley 25.326 pide que los datos sean adecuados y no excesivos para la finalidad con que se recogen (artículo 4) y que el titular sepa para qué se usan, quién los va a recibir y cómo pedir acceso o corrección (artículo 6). En la orden, alcanza con una línea que diga para qué usás el teléfono y el correo (avisos del trabajo, presupuesto, retiro) y si los vas a usar para promociones, con una casilla aparte que el cliente pueda dejar sin marcar.

Las fotos del auto pueden mostrar documentos, la patente o a personas. Guardalas con la orden y no las publiques.

Firmas

Firman el cliente y quien recibe en el taller, en papel o en una tablet. Si usás firma en pantalla o por enlace, revisá firma electrónica al recibir y entregar un auto. Si el sistema del taller genera la orden, probalo de punta a punta antes de usarlo con clientes: software para taller mecánico.