La franquicia es la parte del daño cubierto que queda a cargo del asegurado en cada acontecimiento alcanzado por la cláusula. La aseguradora responde por el resto, dentro de la cobertura, la suma asegurada y las condiciones de la póliza.

El importe o la fórmula debe figurar en el frente de póliza. No lo deduzcas del nombre comercial “todo riesgo”, porque dos productos con ese nombre pueden aplicar franquicias distintas.

Un ejemplo sin valores fijos

Si una reparación cubierta cuesta más que la franquicia, el asegurado soporta la parte indicada en la póliza y la compañía atiende la diferencia reconocida. Si el costo no supera esa participación, puede no haber un pago neto de la aseguradora por ese daño.

La reparación debe estar dentro de un riesgo cubierto. Una franquicia no convierte una exclusión en cobertura. Ese importe representa la participación que queda a cargo del asegurado.

Las condiciones generales publicadas por la SSN indican que, ante daños parciales, el asegurado asume en cada acontecimiento el importe consignado como franquicia en el frente. El anexo contractual del Reglamento General de la Actividad Aseguradora contiene esa regla y las cláusulas adicionales disponibles.

Fija, mínima o móvil

Una franquicia fija establece un importe en el frente de póliza. Una franquicia mínima e invariable puede combinar un porcentaje del costo de reparación con un piso. Una franquicia móvil usa una fórmula vinculada al costo de reparar y al valor de un vehículo de referencia. También existen cláusulas de franquicia elevada y coberturas sin franquicia para determinados riesgos.

La existencia de esas cláusulas en la normativa no significa que todas integren tu contrato. La Resolución SSN 219/2018 exige que la póliza detalle, entre otros datos, las coberturas y franquicias. El frente y los endosos emitidos para tu vehículo definen cuál se aplica.

Al comparar propuestas, pedí que te expliquen:

  • Importe o fórmula de la franquicia.
  • Riesgos a los que se aplica.
  • Valor de referencia y fecha usados para actualizarla.
  • Coberturas parciales que no llevan franquicia.
  • Tratamiento previsto ante pérdida total.
  • Taller, inspección y autorización de reparaciones.

Una prima menor puede venir acompañada de una participación mayor del asegurado. Compará ambos datos junto con suma asegurada, exclusiones y servicios.

Se aplica por acontecimiento

La cláusula estándar habla de cada acontecimiento. Si un mismo choque daña paragolpes, guardabarros y puerta, la compañía debe analizar si forman parte de un solo hecho. Daños de fechas distintas pueden tramitarse como siniestros separados y tener su propia franquicia.

No acumules golpes antiguos en una denuncia nueva. La inspección previa, las fotos y la mecánica del hecho permiten distinguirlos. Una declaración falsa puede afectar el derecho a la prestación bajo la Ley 17.418.

Cuando existe discusión sobre si hubo uno o varios acontecimientos, pedí que la aseguradora identifique la cláusula y explique por escrito cómo relacionó los daños con cada hecho. Conservá fotos con fecha, denuncia y presupuesto desagregado.

Daño parcial y pérdida total

La franquicia aparece con frecuencia en la cobertura de daños parciales. Su aplicación a robo parcial, incendio u otros riesgos depende de las cláusulas contratadas. Una pérdida total sigue otro mecanismo de valuación y documentación; no asumas que la franquicia de daños parciales se descuenta también allí.

Si el peritaje cambia la clasificación de parcial a total, pedí una nueva liquidación y el fundamento contractual. La guía sobre destrucción total, baja y desarme explica el circuito registral posterior cuando la compañía reconoce esa cobertura.

Si te chocó un tercero

Podés denunciar el daño en tu seguro todo riesgo y reparar bajo tu cobertura, soportando la franquicia que corresponda. Después podés reclamar esa parte al responsable o a su aseguradora, con la prueba del hecho y del importe efectivamente a tu cargo.

El reintegro no es automático. La compañía del tercero analizará responsabilidad, cobertura y documentación. La SSN informa que la Ley de Seguros no fija un plazo de pago para terceros damnificados y que no interviene en ese reclamo contra una aseguradora ajena. La guía sobre reclamo de tercero damnificado desarrolla ese procedimiento.

Guardá la liquidación de tu aseguradora, factura o presupuesto, comprobante de pago de la franquicia, fotos y número de siniestro. Sin esa documentación, es más difícil demostrar qué parte del daño quedó a tu cargo.

Qué revisar cuando autorizan la reparación

Antes de aceptar, pedí por escrito el taller, el alcance de los trabajos, repuestos reconocidos, franquicia aplicada y cualquier diferencia no cubierta. Si elegís otro taller, verificá qué permite la póliza; la SSN señala que la elección depende de las condiciones contratadas.

Si la aseguradora demora su decisión, registrá cuándo entregaste toda la información solicitada. La guía sobre plazos cuando la aseguradora no responde explica el pronunciamiento y el pago frente a tu propia compañía. No retires el auto como reparación terminada sin una factura que separe el costo total, lo cubierto y la franquicia pagada.