Si el auto empezó a fallar después de una carga y sospechás que el combustible tenía agua, suciedad o no cumplía la especificación, lo primero es conservar el comprobante de esa carga y conseguir un diagnóstico escrito del taller. La calidad de naftas y gasoil la fiscaliza la Secretaría de Energía de la Nación; el reclamo como consumidor se inicia en la Ventanilla Federal Única de Defensa del Consumidor.

Si el problema es que cargaste un combustible distinto del que pide el motor, el caso es otro: seguí los pasos de combustible equivocado.

El comprobante de la carga

El ticket o la factura une tu vehículo con una estación y un momento. Antes de guardarlo, revisá que se lean:

  • razón social y dirección de la estación;
  • fecha y hora;
  • producto despachado (por ejemplo, nafta grado 2 o gasoil grado 3);
  • litros e importe.

Si pagaste con tarjeta, débito o billetera virtual, guardá también el movimiento del resumen: confirma fecha, comercio e importe aunque el ticket se borre con el tiempo. Si podés volver a la estación, sacá una foto del surtidor. La Resolución 1283/2006, artículo 5 bis, obliga a cada surtidor a mostrar el octanaje de la nafta o el contenido máximo de azufre o la clase del gasoil, más el porcentaje de biocombustible de la mezcla. Esa leyenda identifica qué producto despachó.

Anotá también si la estación tiene bandera de una petrolera o es independiente, porque de eso depende quién responde por la calidad.

Qué registrar del vehículo

Con el comprobante solo no alcanza para unir la carga con la falla. Escribí, con la fecha de hoy:

  • kilómetros del odómetro al cargar y cuando aparecieron los síntomas;
  • qué notaste (tironeos, pérdida de potencia, testigos encendidos, dificultad para arrancar) y en qué momento;
  • cuánto combustible tenía el tanque antes de esa carga, aproximadamente;
  • si cargaste en otra estación después.

Si mezclaste cargas de varias estaciones entre la sospechosa y la falla, se vuelve más difícil atribuir el problema a una sola. Si llevás un registro de cargas como el de medir el consumo tanque a tanque, ya tenés casi todos estos datos.

El informe del taller

Pedí un informe escrito y firmado que diga qué revisó, qué encontró, qué piezas reemplazó y si drenó el tanque o cambió filtros. Preguntá si conserva el filtro retirado o lo que extrajo del tanque, y anotá su respuesta. Guardá el presupuesto y la factura de la reparación.

No saques combustible del tanque ni desarmes partes del sistema para juntar una muestra propia: manipulás un líquido inflamable y podés provocar un derrame. Si hace falta extraer combustible, que lo haga el taller y lo deje asentado en el informe.

Quién responde por la calidad

El artículo 1 de la Resolución 1283/2006 establece que las especificaciones de naftas y gasoil se cumplen sin importar la marca o el nombre comercial con que se vendan. Su artículo 8 habilita a la autoridad a tomar muestras al azar en estaciones, refinerías y plantas, y el artículo 9 remite a las sanciones de la Ley 26.022 cuando un producto no cumple.

La Resolución 1103/2004 de la Secretaría de Energía, publicada en enero de 2005 y sin modificaciones registradas en el portal oficial de normativa, define quién responde:

  • En una estación con bandera, el titular de la marca con que se vende el combustible.
  • En una estación independiente, el operador. El proveedor también responde si se lo identifica.

La misma resolución califica como falta grave el agua o los sedimentos en los tanques de la estación cuando afectan el combustible despachado. Su artículo 7 prevé que la Subsecretaría de Combustibles informe las infracciones a Defensa del Consumidor, entre otros organismos.

Dónde reclamar

Presentá primero un reclamo por escrito en la estación y pedí constancia de recepción. Si no hay respuesta o no estás de acuerdo con ella, iniciá un reclamo en la Ventanilla Federal Única de Defensa del Consumidor. Es gratuito y necesitás:

  • DNI o pasaporte;
  • teléfono o correo electrónico de contacto;
  • nombre y localidad del proveedor (la estación y, si tiene bandera, la petrolera);
  • provincia donde cargaste y donde usás el vehículo.

Defensa del Consumidor deriva el reclamo al organismo que corresponde y te envía el número de reclamo por correo electrónico. Adjuntá el ticket, el movimiento del medio de pago, el informe del taller y la factura de la reparación.