Si encontrás un vehículo estacionado con daños, registrá cuándo lo descubriste y dónde estaba. Separá ese momento de la hora en que pudo ocurrir el hecho. Si nadie lo vio, esa hora todavía es desconocida.

Antes de moverlo, evaluá si hay riesgos visibles y pedí asistencia o revisión cuando corresponda. El estado del vehículo debe determinarlo el responsable técnico; que el daño parezca pequeño no permite descartar otras consecuencias.

Datos del hallazgo

CampoQué anotar
UnidadDominio e identificador
DescubrimientoFecha, hora y persona
LugarUbicación del estacionamiento
Daños visiblesSector y descripción
Último estado conocidoEntrega, revisión o foto anterior
CustodiaAsignación y llaves
Antecedentes posiblesCámaras, testigos o registro de ingreso
AvisosResponsable, canal y constancia

Tomá registros desde un lugar seguro y conservá originales. Si hay restricciones de la autoridad, seguí sus indicaciones. No alteres piezas o restos para componer una explicación del golpe.

Acotar el período sin completarlo de memoria

Ejemplo ficticio: el utilitario se recibió el lunes a las 18:00 sin una marca registrada y el martes a las 8:00 apareció con un daño en la puerta. El expediente consigna descubrimiento a las 8:00 y un intervalo posible sujeto a revisión. La recepción anterior ayuda a investigar, pero la falta de una observación no demuestra que alguien haya revisado ese sector.

Buscá la constancia de entrega y cualquier foto comparable. Si la inspección anterior fue incompleta, dejalo claro. No conviertas una casilla general en una verificación específica que nadie realizó.

Pedir antecedentes

Consultá al responsable del estacionamiento o de cámaras por el intervalo pertinente y registrá la gestión. La guía de solicitud de video después de un choque ayuda a preparar referencias.

Un vehículo cercano o una marca de pintura pueden ser indicios a evaluar, pero no identifican automáticamente a un responsable. Conservá lo observado y entregalo por el canal correspondiente.

Avisar y seguir el caso

Informá a la empresa y al asegurador con los datos conocidos, indicando la incertidumbre. Revisá la cobertura de la póliza: no tener un tercero identificado no confirma ni descarta por sí solo una cobertura propia. Si hubo un hecho que requiere actuación de autoridad, seguí el procedimiento de la jurisdicción.

El responsable debe coordinar inspección y eventual reparación con las instrucciones recibidas. La guía de reparar antes de la inspección del seguro explica esa distinción.

Conservá el estado “tercero no identificado” mientras no haya respaldo para cambiarlo. Si aparece información después, agregá su origen y fecha al mismo expediente, sin reemplazar retrospectivamente el relato inicial.