El costo de un siniestro reúne daños y gastos del evento, el efecto sobre la operación y los importes recuperados. Armá el cálculo con un alcance explícito y separá pagos reales, estimaciones y reclamos todavía abiertos.

Usá un identificador común para taller, asistencia, reemplazo y expediente de seguro. Un comprobante puede aparecer en varias carpetas, pero debe entrar una sola vez en el total.

Rubros para revisar

RubroRespaldo
Reparación o pérdida materialValuación, factura o criterio documentado
Asistencia y trasladoComprobante y servicio
ReemplazoPeríodo y factura
Trabajo adicionalHoras y costo interno aplicado
Servicio perdidoIngreso y costos evitados verificados
Otros impactosConcepto y evidencia, sin montos supuestos como ciertos
RecuperosPagado, reconocido o reclamado, separados

Si hay daños a personas, litigios u otras consecuencias sin valuación, registralos como pendientes. Una tabla administrativa del vehículo no representa necesariamente todo el daño del hecho.

Ejemplo reproducible

Ejemplo ficticio en pesos del mismo período. Se suponen reparación de $1.000.000, grúa de $50.000, reemplazo de $160.000, tareas adicionales de $40.000 y un servicio perdido con ingreso de $150.000 y costos evitados de $60.000.

El margen no obtenido es $90.000. El costo bruto del alcance es $1.000.000 + $50.000 + $160.000 + $40.000 + $90.000 = $1.340.000.

La compañía pagó $700.000 correspondientes a la reparación. El costo neto es $640.000. Los $300.000 restantes de reparación ya están dentro de ese neto: no se suman otra vez como franquicia.

Si además se reclaman $100.000 a un tercero, el neto permanece en $640.000 hasta tratar ese recupero según el criterio de gestión elegido. Mostrá un escenario separado de $540.000 si se cobra, sin presentarlo como resultado cerrado.

Revisar la interrupción

Relacioná los días de reemplazo con servicios cubiertos. El margen perdido del ejemplo corresponde a un servicio diferente que no pudo recuperarse. Contar alquiler y pérdida de facturación por los mismos viajes ejecutados duplicaría el impacto.

Los gastos habituales que continuaron igual con y sin choque pueden mostrarse como capacidad no usada; no los conviertas automáticamente en costo incremental. La reparación y la disponibilidad de flota requieren registros relacionados, pero distintos.

Cerrar por etapas

Separá costo estimado inicial, gasto confirmado y recuperos. Cada cambio debe indicar fecha y documento. Un presupuesto aceptado no es necesariamente una factura final, y una oferta del seguro no acredita un cobro.

Conciliá el resultado con administración y dejá pendientes con responsable. Cuando termine el caso, conservá el costo bruto, los recuperos y el neto: mirar únicamente el neto puede ocultar un evento costoso cuyo pago asumió parcialmente la compañía.