Un precinto roto, ausente o con un número distinto al registrado requiere aclarar la situación antes de dar la recepción por conforme. La diferencia no demuestra por sí sola que hubo un robo: puede haber existido una apertura autorizada, un error de carga del número o un daño durante el servicio.

El conductor y el receptor deben informar lo observado y conservar los datos disponibles. No corresponde inventar una causa ni reemplazar el precinto para que el registro parezca coincidir.

Registrar lo que se puede comprobar

Identificá vehículo, servicio, fecha, lugar y precinto esperado. Anotá el número visible cuando pueda leerse y describí la diferencia sin atribuir responsabilidades. Si hay una fotografía permitida, tomala sin mover elementos ni exponerte a la circulación del establecimiento.

SituaciónDato que ayuda a revisar el caso
Número distintoNúmero esperado y número observado
Precinto rotoEstado encontrado y momento de detección
Precinto ausentePunto de cierre y última constancia disponible
Apertura informadaQuién la autorizó y qué comprobante existe
Mercadería con diferenciasRecuento y documentos de recepción

Separá el estado del precinto del estado de la carga. Una puerta cerrada no confirma que esté todo el pedido; un precinto roto tampoco permite calcular un faltante sin revisar la mercadería.

Coordinar la recepción con quienes pueden decidir

Avisá al responsable de la operación y al cliente. Cuando intervengan Aduana, una autoridad sanitaria o un procedimiento especial, seguí sus instrucciones y las del operador autorizado. No apliques a una carga aduanera un mecanismo pensado para un reparto local.

Para mercancías transportadas bajo contrato, revisá además quién debe dar aviso a la aseguradora. El artículo 10 de la Ley 24.653 distingue el seguro de la carga dentro de su ámbito; el alcance concreto se consulta en la póliza y en el servicio contratado.

Un ejemplo de revisión sin conclusiones anticipadas

Ejemplo hipotético: el remito registra el precinto 8452, pero el receptor ve 8542. Antes de informar un robo, la base compara la constancia de salida y detecta que allí también figura 8542. Se documenta la diferencia y se gestiona la corrección correspondiente. El error de transcripción no debe ocultarse, pero tampoco convertirse en una acusación.

Si las constancias no permiten resolverlo, mantené el caso abierto con un responsable y una próxima acción. La entrega, el reclamo comercial y el eventual aviso al seguro pueden avanzar por circuitos distintos.

Conservá los originales y la respuesta final. Para diferencias en cantidades, complementá con la guía de entrega parcial; para daños, con el registro de fotos y datos de un siniestro.