En Argentina, los autos y utilitarios livianos 0 km se venden con una etiqueta de eficiencia energética que informa el consumo en litros cada 100 km para tres ciclos (mixto, urbano y extraurbano) y las emisiones de CO2. Los tres números salen de un ensayo de laboratorio, así que sirven para comparar modelos entre sí. Lo que gastes vos depende de cómo y por dónde manejes.

Qué informa la etiqueta

La Resolución 85/2018 obliga a fabricantes e importadores de vehículos livianos a exhibir la etiqueta en salones de venta, en la tienda virtual oficial de la marca junto a la ficha del producto y como inserto en la documentación de a bordo. La Resolución 383/2021 la convirtió en comparativa a los 180 días de su publicación del 17 de noviembre de 2021. Según la Secretaría de Energía, la comparativa rige desde mayo de 2022 y convive en el mercado con la etiqueta informativa anterior, que se retira de a poco.

La versión comparativa ubica cada modelo en una categoría de A+ (menos CO2 por kilómetro) a E, dentro de uno de cuatro grupos armados por tipo de vehículo y masa de referencia. Una A+ en un grupo no se compara con una A+ de otro grupo.

La ficha técnica de la Nueva Territory que publicó Ford Argentina en noviembre de 2025 reproduce las etiquetas de sus dos motorizaciones, ambas en el grupo 2:

VersiónMixtoUrbanoExtraurbanoCO2 mixtoCategoría
1.8 nafta, automática de 7 marchas7,1 L/100 km9 L/100 km5,9 L/100 km163 g/kmB
1.5 híbrida (FHEV)4,9 L/100 km5,7 L/100 km6,0 L/100 km112 g/kmA+

Cómo se obtienen esos valores

La metodología de medición es la norma IRAM/AITA 10274-1, y el formato de la etiqueta, la 10274-2, según la página de normativa de la Secretaría de Energía. La Resolución 383/2021 toma el ciclo de ensayo europeo NEDC (Euro 5) como referencia para las emisiones que definen la categoría.

El artículo 6 de la Resolución 85/2018 exige que la etiqueta aclare que los valores son referenciales y salen de ensayos en laboratorio controlados. El consumo real depende de los hábitos del conductor, la frecuencia de mantenimiento, las condiciones ambientales y geográficas, la carga y el combustible usado. La ficha de Ford repite esa advertencia.

Qué ciclo mirar según tu uso

El ciclo mixto sirve para un primer filtro entre modelos del mismo grupo. Para decidir entre motorizaciones, mirá el ciclo que más se parece a tus recorridos:

  • Si casi todo tu uso es en ciudad, con semáforos y tránsito, compará el urbano.
  • Si hacés mucha ruta a velocidad sostenida, compará el extraurbano.

En el ejemplo de la Territory, la versión híbrida consume 3,3 L/100 km menos que la naftera en el ciclo urbano, mientras que en el extraurbano las dos quedan prácticamente iguales (6,0 contra 5,9). Con esas cifras, la diferencia de la versión híbrida se concentra en el uso urbano; en un uso mayormente de ruta, el ensayo no muestra ventaja de consumo.

Para pasar de litros a pesos, multiplicá el consumo del ciclo elegido por el precio del litro, como se explica en cómo calcular el costo de combustible por kilómetro. Si querés comparar nafta con gasoil o GNC, que se miden en unidades distintas, seguí el ejemplo de nafta, gasoil o GNC según el uso.

Autonomía declarada y autonomía real

La ficha de la Territory informa un tanque de 60 litros. Si dividís esa capacidad por el consumo de cada ciclo, obtenés una autonomía teórica:

  • Mixto: 60 ÷ 7,1 × 100 = 845 km.
  • Urbano: 60 ÷ 9 × 100 = 667 km.
  • Extraurbano: 60 ÷ 5,9 × 100 = 1.017 km.

Las tres cifras suponen que se consume el tanque completo con el consumo del ensayo. En la práctica, el tanque no se vacía hasta la última gota antes de recargar y el consumo cambia con cada viaje. El indicador de autonomía del tablero también es una estimación que se recalcula mientras manejás.

Cómo comparar con tu consumo

La Guía de conducción eficiente de la Secretaría de Energía propone registrar la fecha de cada carga, los kilómetros del odómetro y los litros cargados, y calcular el consumo como litros × 100 ÷ (km final − km inicial). El procedimiento completo, con cargas parciales incluidas, está en cómo medir el consumo tanque a tanque.

La misma guía enumera lo que mueve el consumo: aceleraciones, frenadas y velocidad, la antigüedad y el estado del vehículo, accesorios como el aire acondicionado, la temperatura, el clima, el tránsito y el estado del camino. Por eso conviene comparar tu medición en ciudad con el ciclo urbano y tu medición en ruta con el extraurbano, en lugar de juntar todo en un promedio.

Una distancia estable entre tu consumo y la etiqueta es esperable. Si el consumo sube de golpe sin que haya cambiado tu uso, revisá qué registrar antes de sacar conclusiones.