Antes de mirar el interior de una casa rodante usada, averiguá su categoría. Si pesa hasta 750 kg cargada y tiene un solo eje, es O1: no tiene título ni patente propia, y su documentación es el Certificado de Seguridad Vehicular (CSV) de la ANSV. Si pesa más, es O2 y se maneja como un acoplado inscripto en el Registro del Automotor. Las categorías están en el Anexo A del Decreto 779/1995 y valen en todo el país.

Si es O1: el certificado y la placa del vendedor

La placa de una casa rodante O1 lleva el dominio del auto que la remolca, no un número propio (Digesto de la DNRPA, Título I, Capítulo IX). Si el vendedor la patentó, esa placa tiene la patente de su auto. Para usarla con el tuyo tenés que pedir una placa nueva en el Registro donde está radicado tu auto, con la Solicitud Tipo TP y el CSV. El trámite está en patentar un tráiler o casa rodante O1.

Pedile al vendedor:

  • el Certificado de Seguridad Vehicular, o el certificado de fábrica con la Licencia de Configuración de Modelo si la casa rodante es de fábrica;
  • la copia certificada que el Registro entrega con la placa, donde consta para qué dominio se pidió;
  • el informe técnico que firmó el ingeniero o el taller de revisión técnica, con las medidas y el peso;
  • la factura o el boleto que muestre cómo la compró.

Compará lo que ves con el informe. La Disposición ANSV 53/2025 dice que el informe pierde validez si la unidad se modifica o si cambian los datos informados. Un toldo agregado, una cama nueva o un tanque más grande pueden cambiar el peso o la estructura. Si el informe no se ajusta a la unidad, contá con hacer uno nuevo.

Si la casa rodante nunca se patentó, el informe técnico y el CSV corren por tu cuenta. Antes de cerrar el precio, revisá los ítems de la lista de abajo, porque el informe sólo se acepta si todos dan satisfactorio.

Si es O2: los papeles de un acoplado

Una casa rodante de más de 750 kg no usa la placa de tráiler. Si está inscripta, tiene título y cédula como cualquier vehículo, y la compra se hace con transferencia en el Registro. Pedí un informe de dominio para ver si tiene prenda, embargo o inhibición, como se explica en prenda, embargo e inhibición en el informe de dominio. Si no está inscripta y no tiene certificado de fábrica, consultá en un Registro qué documentación aceptan antes de pagar.

Revisá también si tu auto y tu licencia alcanzan para arrastrarla. Las cuentas están en categoría, peso y capacidad de arrastre.

Chasis, suspensión y enganche

El modelo de informe técnico para casas rodantes de la ANSV sirve como lista de control para la compra. Exige, entre otras cosas:

  • Chasis: estructura apta para el peso bruto total y estado de conservación adecuado; soldaduras y refuerzos hechos según las reglas del arte.
  • Suspensión: abrazaderas de los elásticos bien fijadas, bujes en buen estado, hojas sin quebrar ni soldar y alineadas, amortiguadores sin pérdidas.
  • Enganche: compatible con el peso de la casa rodante, bien fijado a la lanza, con traba, y cadenas de seguridad fijadas a la lanza.
  • Ruedas: neumáticos y llantas aptos para el peso, rueda de auxilio igual a las principales y pata de apoyo en la lanza.
  • Pintura: protección anticorrosiva adecuada.

Lo que tiene que tener en luces, bandas reflectivas y conexión eléctrica está en enganche, cadenas, luces y bandas.

Instalaciones interiores

Para una casa rodante O1, el mismo informe pide:

  • Gas: que no tenga instalación fija de gas. Si la tiene, hay que sacarla para obtener el certificado.
  • Electricidad: si tiene instalación fija, que responda a una memoria técnica firmada por un ingeniero matriculado, y que la alimentación sea independiente de las luces del auto.
  • Sanitarios: aguas negras con descarga en un depósito extraíble tipo cassette, y aguas grises en un depósito separado.
  • Muebles y aberturas: camas, alacenas y mesadas firmemente sujetas; puertas, ventanas y escotillas con cierres que no se abran en marcha.

Humedad y filtraciones

El informe de la ANSV no evalúa filtraciones, así que esa revisión es tuya. Mirá el techo, las juntas de ventanas, puertas y escotillas, y las esquinas de los muebles. Manchas, olor a encierro, revestimientos despegados o un piso que cede al pisar son señales para pedir que la revise un técnico antes de comprarla. Si el vendedor hizo reparaciones, pedile el detalle por escrito.