Una ventana horaria es el período durante el cual el cliente puede recibir la entrega. Para cumplirla, la flota necesita llegar con el vehículo, la mercadería y los documentos preparados. Reservar un horario en una planilla no garantiza que el recorrido permita respetarlo.

En un reparto entre CABA y el conurbano, dos clientes cercanos pueden tener accesos muy distintos. Uno recibe por la calle; otro exige entrar a una playa, esperar un muelle y presentar documentación. El tiempo de viaje es apenas una parte del compromiso.

Calcular desde la preparación hasta la salida del cliente

Separá cuatro tiempos: preparación en depósito, traslado, espera y descarga. Sumá las restricciones reales del servicio, como un ingreso habilitado a determinada hora. Usá registros de días comparables; el recorrido de un feriado no describe un martes con entregas comerciales.

EtapaDato a comprobarError que conviene evitar
PreparaciónHora en que el pedido queda completoContar desde que se imprime la orden
TrasladoDuración por franja horariaUsar el mejor viaje del mes
IngresoTurno, fila y documentaciónSuponer acceso inmediato
DescargaBultos, equipos y recepciónIgualar una caja con un pallet
SalidaComprobantes y devolución de envasesDar por terminado el servicio al estacionar

La guía oficial de gestión eficiente de flotas considera la organización de los recorridos. Para tu compromiso comercial, medí las condiciones de tu propia operación.

Un ejemplo de horarios incompatibles

Ejemplo hipotético: el primer cliente recibe entre las 9 y las 10. El vehículo llega a las 9:20 y termina a las 10:05. El segundo exige llegada antes de las 10:30 y está a 40 minutos. Aunque el primer ingreso haya sido puntual, el segundo compromiso ya era inviable.

La solución puede ser ampliar la segunda ventana, cambiar el orden o utilizar otra unidad. Pedirle al conductor que recupere tiempo circulando más rápido no resuelve la planificación y agrega riesgo.

Confirmar qué se considera cumplimiento

Acordá si el horario corresponde a llegada, presentación en portería o inicio de descarga. Guardá esa definición junto con el contacto de recepción. Si cada parte mide un momento diferente, el mismo viaje puede aparecer como puntual e incumplido.

Avisá una demora cuando haya información suficiente para estimar el nuevo horario. La comunicación debe incluir pedido, llegada prevista y alternativa disponible. No prometas otra hora sin revisar las paradas siguientes.

Cada semana, compará compromiso y resultado por cliente. Separá demoras de preparación, tránsito e ingreso: esa diferencia permite actuar sobre la causa. Complementá el registro con el tiempo de espera en el cliente y la organización de una flota de reparto urbano.