Para asignar un servicio interjurisdiccional de cargas o pasajeros, la empresa debe comprobar que el conductor tenga una Licencia Nacional de Conducir profesional C, D o E vigente, emitida por un organismo autorizado y adecuada al vehículo que va a manejar. La aptitud psicofísica debe controlarse según la edad, la renovación y cualquier plazo menor fijado por la autoridad o por el examen.
Desde la reforma de 2025, la LNC profesional es el documento habilitante para este tipo de transporte. La LiNTI dejó de funcionar como una credencial separada que la empresa deba pedir además de la licencia.
Qué debe controlar la empresa antes de asignar un servicio
Ver una licencia vigente no alcanza para autorizar cualquier vehículo o recorrido. El legajo debe permitir confirmar:
- clase y subclase habilitadas;
- fecha de vencimiento;
- organismo que emitió la licencia;
- aptitud psicofísica vigente;
- restricciones indicadas en la credencial;
- correspondencia entre la licencia, el vehículo y el servicio;
- documentación adicional exigida por el tipo de transporte.
La clase correcta depende de la unidad y de la actividad. Una licencia profesional puede habilitar un conjunto determinado de vehículos sin cubrir otro de mayor porte, con remolque o destinado a una prestación diferente. Por eso conviene registrar la clase completa y no guardar solamente una copia donde apenas se vea la letra principal.
La asignación del conductor y la documentación de la unidad son controles separados. La cédula acredita el derecho de uso del vehículo, pero no amplía las clases de la licencia. Si tu empresa rota unidades entre choferes, podés revisar también qué reemplazó a la cédula azul en una flota.
Qué cambió con la LiNTI
El Decreto 196/2025 modificó la reglamentación nacional de tránsito. Para el transporte interjurisdiccional de pasajeros y cargas, la habilitación del conductor quedó incorporada a la LNC profesional de clase C, D o E emitida por un centro autorizado.
Esto obliga a corregir dos controles internos frecuentes. El primero es seguir pidiendo una LiNTI nueva como documento independiente. El segundo es aceptar una licencia local sin verificar si fue emitida dentro del sistema habilitado para el servicio interjurisdiccional.
Un certificado de curso o un examen médico aislado tampoco reemplazan la licencia. La Disposición ANSV 219/2025 establece que la capacitación, los exámenes y la aptitud psicofísica deben quedar validados por prestadores y Centros Emisores de Licencias autorizados antes de la emisión de las clases profesionales alcanzadas.
Cómo controlar la aptitud psicofísica
El Decreto 196/2025 separa el control por edad. Entre los 21 y los 65 años, el titular debe presentar una constancia de aptitud psicofísica para renovar la validez de la licencia. Las personas mayores de 65 años con clases C, D o E deben constatarla cada dos años. Las personas mayores de 70 años —desde los 71— deben constatarla anualmente.
La autoridad jurisdiccional puede otorgar un período menor según el examen. Por eso, la empresa debe registrar el tramo de edad, la vigencia verificable de la licencia y la próxima constatación que corresponda en ese caso. No debe cargar una frecuencia bienal automática para todos los conductores profesionales.
El registro operativo debería incluir la fecha del último control, su próxima revisión y cualquier restricción que cambie la asignación. Los datos de salud requieren acceso limitado: el área de despacho necesita saber si la persona está habilitada y bajo qué restricciones, pero no debería recibir información clínica que no sea necesaria para decidir la salida.
El psicofísico de la licencia no reemplaza los exámenes médicos laborales. Estos últimos responden al sistema de riesgos del trabajo y su periodicidad depende de los agentes de riesgo aplicables, no de una frecuencia universal para conductores.
Qué pasa cuando vence la licencia profesional
Una licencia vencida impide asignar conducción hasta que se regularice. Además, la Disposición 219/2025 contempla una consecuencia concreta para las clases C, D y E: si pasan más de 90 días desde el vencimiento, corresponde repetir las capacitaciones y los exámenes del trámite original.
El vencimiento cercano merece una alerta con margen suficiente para iniciar la renovación. Esperar hasta el último día puede afectar turnos, exámenes y disponibilidad del conductor, aunque la empresa tenga otra documentación al día.
La constancia de un turno futuro no convierte una licencia vencida en vigente. Hasta que la renovación esté emitida y pueda verificarse, la persona debe quedar fuera de las asignaciones que requieren esa clase.
Servicios locales y diferencias jurisdiccionales
El régimen citado organiza la licencia profesional para transporte interjurisdiccional. Un servicio que se desarrolla dentro de una provincia o municipio puede estar sujeto a procedimientos locales, centros emisores propios y habilitaciones adicionales de la actividad.
Antes de aplicar el mismo checklist a toda la flota, clasificá cada operación por tipo de servicio, jurisdicción y vehículo. La licencia nacional no reemplaza el permiso del servicio, la habilitación de la unidad ni los requisitos especiales de pasajeros, cargas o mercancías peligrosas.
Esa separación también evita bloquear a un conductor por pedirle un documento que ya no corresponde, o autorizarlo porque presentó una credencial válida para otra actividad.
Cómo ordenar el legajo del conductor
Un legajo útil permite reconstruir qué se verificó antes de cada asignación. Como mínimo, debería conservar la licencia verificable, clase y subclase, vencimiento, emisor, estado del psicofísico, restricciones y servicios para los que fue autorizado internamente.
Cuando cambia una licencia, no conviene sobrescribir el registro anterior. Guardar la fecha del control y quién lo hizo permite explicar por qué la empresa autorizó una asignación concreta. La guía general de gestión de flotas muestra cómo vincular ese legajo con la unidad y el responsable; las infracciones deben seguirse por separado para detectar situaciones que requieran revisión.
Antes de liberar el vehículo, despacho tiene que poder responder tres preguntas: quién conduce, qué clase tiene vigente y para qué unidad y servicio está habilitado.