La guía de conducción eficiente para vehículos livianos de la Secretaría de Energía de la Nación da tres reglas: hasta 80 km/h, ventanillas bajas y aire apagado; por encima, aire moderado y ventanillas cerradas; y motor apagado si vas a estar más de tres minutos detenido fuera del tránsito. La guía es de 2018 y la mayoría de sus porcentajes vienen de estudios de España, el Reino Unido y Canadá, así que tomalos como referencia y no como el consumo de tu auto.
Aire acondicionado o ventanillas
Según la guía, el aire acondicionado puede aumentar el consumo hasta 25%. El dato es de Energy Saving Trust, una organización británica, de 2005. Las ventanillas abiertas también cuestan combustible, porque aumentan la resistencia al aire, y ese efecto crece con la velocidad.
De ahí sale el corte de 80 km/h. Por debajo, la guía recomienda bajar las ventanillas y apagar el aire. Por encima, el aire resulta más eficiente que las ventanillas bajas, siempre a una temperatura moderada. Para la temperatura de cabina y el cuidado del sistema, mirá aire acondicionado y calefacción del auto.
Algunos autos muestran qué accesorios consumen más. En la Chevrolet Tracker 2026, la página «Máximos consumidores» del menú ECO lista los accesorios de confort encendidos que más consumen y el ahorro posible (página 83).
Motor en ralentí
La guía estima que un auto detenido con el motor encendido consume de 0,4 a 0,7 litros por hora, con datos del IDAE, el instituto de energía de España, de 2002. Recomienda apagar el motor si vas a quedarte más de tres minutos parado y no estás en medio del tránsito ni en un semáforo.
El ralentí también cuenta para el mantenimiento. Chevrolet considera condición de uso difícil que la mayoría de los viajes tengan ralentí prolongado o marcha continua a bajas revoluciones, como en embotellamientos (Tracker 2026, página 243). Ahí pueden cambiar los intervalos de service.
En un turbo hay una excepción. Nissan pide, en el manual del Kicks MY25, dejar el motor en ralentí algunos minutos antes de apagarlo si venía funcionando a altas revoluciones durante un período largo. Apagar enseguida para ahorrar no aplica en ese caso.
Ciudad: acelerar y frenar
En ciudad, la guía señala la anticipación como la técnica que más ahorra: evitar aceleraciones y frenadas innecesarias. Cita un estudio canadiense según el cual ir variando entre 75 y 85 km/h cada 18 segundos puede subir el consumo 20%.
Las otras recomendaciones urbanas de la guía:
- Pasar a segunda apenas arrancás y subir de marcha antes de 1.500 a 2.000 rpm.
- Juntar varios trámites en un solo viaje, porque el motor frío consume más. Varios viajes cortos desde frío pueden usar el doble de combustible que uno solo de la misma distancia, según el Departamento de Energía de Estados Unidos.
Chevrolet indica en la Tracker que los cambios bruscos de velocidad aumentan el consumo (página 147). En la Spin 2026 agrega que manejar con el pie apoyado en el embrague también lo aumenta (página 116).
Ruta: la velocidad
Con datos de Natural Resources Canada, la guía ubica el menor consumo de la mayoría de los autos entre 50 y 80 km/h. Por encima, el consumo sube: a 120 km/h, un auto gasta alrededor de 20% más que a 100 km/h. En un tramo de 25 km, esa diferencia de velocidad ahorra unos dos minutos.
Para comparar ciudad y ruta con datos de tu auto, usá los ciclos de la etiqueta de consumo y medí cada tipo de recorrido por separado con el método tanque a tanque.
Antes de salir
La guía suma tres controles que no dependen de cómo manejás:
- Presión de neumáticos. Revisala al menos una vez por mes, en frío, con el valor del fabricante. La guía estima un ahorro de 3%.
- Peso. Sacá lo que no uses, sobre todo del techo. La guía estima 1% más de consumo cada 25 kg extra, con datos canadienses.
- Mantenimiento. Filtros y aceite según el plan del fabricante. Los intervalos del filtro de combustible y las bujías de cada modelo están en qué dice el plan de mantenimiento.
Si el consumo subió y ninguno de estos cambios lo explica, anotá lo que indica el consumo aumentó: qué registrar antes de ir al taller.