En Argentina no existe un registro público que marque los autos que estuvieron bajo el agua. El Registro Automotor muestra lo que se inscribió: titulares, afecciones, características y, cuando hubo una pérdida total gestionada por el seguro, la baja. Un auto que se mojó y se reparó por cuenta del dueño, o con un siniestro parcial, no deja ninguna anotación. Por eso la comprobación combina el informe registral, lo que el vendedor declare por escrito y una inspección mecánica.
Qué podés comprobar en el Registro
El informe de dominio informa la radicación, las afecciones (denuncia de robo, embargo, prenda), las inhibiciones del titular y las características del rodado. Se pide en línea y llega por correo en 24 horas. El informe histórico de titularidad agrega quiénes fueron los titulares anteriores y desde cuándo.
Con esos datos sabés dónde estuvo radicado el auto y en qué fechas cambió de manos. Si la radicación o el domicilio del vendedor coinciden con una zona que se inundó, y la venta llega poco después, preguntá directamente.
Pérdida total por el seguro
El artículo 5 de la Ley 25.761 obliga a las aseguradoras que tienen un vehículo clasificado como destrucción total a inscribirlo en el Registro, con el acta de inspección que acredita la pérdida, y a pedir el certificado de baja y desarme. Cómo funciona ese circuito está en destrucción total: baja, desarme y seguro.
Si el auto sólo tuvo un siniestro parcial, o nunca se denunció, el Registro no tiene nada que mostrar.
Qué pedirle al vendedor
Preguntá por escrito si el auto tuvo agua dentro del habitáculo o del motor, cuándo y qué se hizo después. Si hubo denuncia al seguro, pedí la constancia y la orden de reparación del taller. Si se cambiaron alfombras, tapizados, módulos electrónicos o cableado, pedí las facturas.
Llevá la respuesta al boleto. El artículo 1052 del Código Civil y Comercial trata como vicio redhibitorio el defecto que contradice una cualidad que el vendedor garantizó, aunque el comprador hubiera podido detectarlo. Una frase como “el auto nunca estuvo inundado” escrita y firmada pesa más que la misma frase en un mensaje. Cómo redactar ese documento está en seña y boleto de compraventa.
Si vende una agencia o concesionaria, la Ley 24.240 la obliga a informar en forma cierta y detallada las características esenciales del bien (artículo 4). Pedí que conste en la factura o el contrato si el auto tuvo daño por agua.
Qué buscar en la inspección
No hay una guía oficial argentina para detectar daño por agua en un usado. La Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos (FTC) publicó en 2022 una lista para compradores que sirve como punto de partida:
- barro o arena debajo de los asientos o del tablero;
- óxido cerca de las puertas;
- alfombras flojas, manchadas o que no combinan con el resto del interior;
- olor a humedad o a moho, o un olor fuerte a productos de limpieza en el habitáculo o el baúl.
La misma fuente recomienda que un mecánico independiente revise los sistemas mecánicos y eléctricos, porque el daño por agua avanza de a poco y produce corrosión. Pedí que el informe diga qué revisó, qué encontró y qué no pudo comprobar sin desarmar. Para el resto de la revisión, seguí qué revisar antes de comprar un usado.
Si el daño aparece después de comprar
Contra un particular, el reclamo es por vicios ocultos. Según el Código Civil y Comercial, quedan afuera los defectos que conociste o que podías detectar con una revisión adecuada (artículo 1053). Tenés que avisar al vendedor en forma expresa dentro de los 60 días de advertido el defecto (artículo 1054), y para un auto la garantía caduca a los seis meses de recibido (artículo 1055).
Contra una agencia, además, rige la garantía legal de tres meses para cosas usadas del artículo 11 de la Ley 24.240. Plazos, pasos y dónde reclamar están en garantía de un auto usado.