Una empresa no debería autorizar acompañantes en un camión con una regla informal. Primero tiene que definir quién viaja, para qué tarea, en qué asiento y bajo qué régimen. El transporte de una persona que paga por el traslado está prohibido en los vehículos de carga alcanzados; llevar a alguien en la bodega o sobre la carga está prohibido en todos los casos.

Qué dice el régimen nacional de cargas

El artículo 6 del Decreto 1035/2002, texto actualizado, prohíbe transportar pasajeros en vehículos destinados a cargas. Para esa regla, considera pasajero a quien paga una contraprestación para ser trasladado.

La definición importa porque un chofer de relevo, ayudante, custodio o técnico que cumple una tarea no encaja automáticamente en el concepto de pasajero pago. Eso tampoco habilita a subir a cualquier persona. La empresa debe verificar el propósito laboral, la capacidad autorizada de la cabina y las reglas específicas de la operación.

El mismo artículo establece una prohibición absoluta: ninguna persona puede viajar en la bodega ni sobre la carga. El artículo 29 prevé sanciones para el transporte irregular de personas. Conviene consultar siempre el texto actualizado, porque otras partes del decreto fueron modificadas o derogadas.

Requisitos para autorizar a una persona en cabina

Antes del despacho, operaciones debería comprobar:

  • identidad y vínculo con la tarea;
  • motivo concreto del viaje;
  • asiento homologado y cinturón disponible;
  • cantidad de ocupantes admitida por el vehículo;
  • cobertura de seguro aplicable;
  • elementos de protección exigidos en carga, descarga o ingreso a planta;
  • capacitación o certificado especial cuando corresponda;
  • autorización interna y del cliente si el sitio la exige.

La cédula, la póliza y la ficha del vehículo permiten verificar datos distintos. Una póliza vigente no modifica la capacidad de la cabina, y una orden de trabajo no reemplaza el cinturón ni una habilitación especial.

La Ley Nacional de Tránsito 24.449 exige el uso de correajes de seguridad en las plazas alcanzadas por la reglamentación. Nadie debería ocupar una cama, un espacio de guardado o una ubicación improvisada mientras el camión circula.

Acompañante y chofer de relevo

Cuando la persona puede tomar el volante, la empresa debe controlarla también como conductor. Necesita una licencia vigente y adecuada al vehículo, restricciones compatibles y toda habilitación adicional de la actividad.

El registro de la salida debería distinguir quién conduce en cada tramo y quién viaja como relevo. Anotar a dos personas en la orden sin horarios ni cambios impide reconstruir la asignación ante un control, una multa o un siniestro. La guía sobre licencias profesionales C, D y E detalla qué verificar antes de entregar la conducción.

El relevo también forma parte del protocolo de fatiga. Su presencia no permite extender una programación sin límites ni garantiza por sí sola que ambos hayan descansado.

Ayudantes, técnicos y personal de carga

Un acompañante puede viajar para asistir en entregas, operar equipos, custodiar mercadería o cumplir tareas técnicas. La orden de trabajo debería identificar esa función y el tramo en el que resulta necesaria.

Al llegar a planta, depósito o vía pública, cambian los riesgos. El descenso, la apertura de puertas, la manipulación y la circulación alrededor del camión necesitan instrucciones específicas. La Ley 19.587 de Higiene y Seguridad en el Trabajo obliga a prevenir riesgos y capacitar al personal; sentarse en cabina es solo una parte de la exposición.

Si la persona es un tercero, conviene confirmar quién dirige la tarea, qué cobertura tiene y qué reglas del establecimiento debe cumplir. Una autorización verbal del conductor no alcanza para incorporarla al viaje.

Mercancías peligrosas

En transporte de mercancías peligrosas, el acompañante tiene un requisito propio. La Disposición ANSV 56/2025 incluye a conductores y acompañantes entre los destinatarios del certificado de habilitación y exige licencia vigente de la clase correspondiente, además de la formación aplicable.

La empresa debe verificar el certificado digital y su vigencia antes de la salida. Un acompañante capacitado para carga general no queda habilitado por ese solo antecedente para una operación con mercancías peligrosas.

También debe cruzar identidad, carga, documentación, equipos de protección y plan de emergencia. La autorización para viajar en cabina no resuelve la compatibilidad de productos ni el acondicionamiento de la carga.

Cómo registrar la autorización

En el sistema de gestión de flotas, la salida puede guardar unidad, conductor, acompañante, función, tramo, asiento asignado y documentos verificados. Si la persona baja antes del destino, se registra el punto y la hora.

Despacho debería bloquear la salida cuando no pueda acreditar el motivo del acompañamiento, falte una plaza segura o no esté vigente un requisito especial. El conductor no debería decidir excepciones en la ruta.

Ante un control, la documentación debe coincidir con lo que ocurre en la cabina. Una función inventada después del hecho no convierte a un pasajero en integrante de la operación.