En rutas nacionales y en las jurisdicciones adheridas a la Ley de Tránsito 24.449, los menores de 10 años viajan en el asiento trasero (artículo 40, inciso g). La reglamentación agrega que deben ir con el sistema de retención infantil homologado que corresponda a su peso y tamaño, y considera falta grave llevarlos adelante o sin ese sistema (Decreto 779/1995, Anexo 1, artículo 77, inciso u, en el texto del Decreto 32/2018).

La Ciudad de Buenos Aires exige más. El artículo 6.1.3 del Código de Tránsito porteño pide sistema de retención para todo pasajero menor de 12 años que mida menos de 1,50 m, y el artículo 5.2.4 prohíbe llevar menores de 12 años en los asientos delanteros, también a bebés en brazos. Si vivís o viajás por otra provincia, revisá qué norma de tránsito rige ahí. Las multas por cinturón y por llevar chicos sin silla están en multa por no usar cinturón.

Qué homologación tiene que tener la silla

La norma nacional habla de un dispositivo “homologado” sin listar normas en ese artículo. El código porteño sí las enumera: IRAM 3680-1 y 3680-2 (Argentina), FMVSS 213 (Estados Unidos), UNECE R44/04 (Unión Europea), AS/NZS 1754 (Australia y Nueva Zelanda) e INMETRO NBR 14.400 (Brasil).

La homologación figura en una etiqueta pegada en la silla. El manual del Nissan Kicks describe la etiqueta europea, de color naranja: indica la categoría de aprobación, el rango de peso y el número de aprobación. Las sillas aprobadas por la norma R129 (i-Size) indican el rango de altura del chico en centímetros en lugar de un grupo de peso. Sin etiqueta, no hay forma de saber para qué peso o altura se ensayó la silla.

Cómo comprobar que la silla entra en tu auto antes de comprarla

Buscá la tabla de posiciones en el manual del auto

Los manuales traen una tabla que cruza cada plaza del auto con cada grupo de silla. Los grupos de la norma R44 van por peso: 0 (hasta 10 kg), 0+ (hasta 13 kg), I (9 a 18 kg), II (15 a 25 kg) y III (22 a 36 kg). Las letras de la tabla significan:

  • U: admite sillas “universales” de ese grupo, sujetas con el cinturón de tres puntos.
  • L o IL: admite sólo sillas aprobadas para ese modelo de auto (“vehículo específico”, “restringidas” o “semiuniversales”). La silla trae una lista de vehículos compatibles.
  • IUF: admite sillas ISOFIX universales mirando hacia adelante.
  • i-U: admite sillas i-Size universales.
  • X: esa plaza no admite ninguna silla de ese grupo.

En el manual de la Chevrolet Tracker 2026, las plazas traseras laterales admiten con cinturón todos los grupos, y la central figura con X en todos, tanto con cinturón como con ISOFIX o i-Size. El manual del Nissan Kicks MY25 también marca la plaza central trasera con X. Otros modelos pueden tener otra tabla, así que buscá la de tu auto y tu año.

Revisá cómo se sujeta

  • ISOFIX: la silla se engancha a dos anclajes ubicados entre el almohadón y el respaldo. En los dos manuales citados están sólo en las plazas laterales traseras, y el de Nissan prohíbe usar ISOFIX en la plaza central.
  • Anclaje superior (top tether): muchas sillas ISOFIX llevan una correa que se engancha detrás del respaldo. Verificá que tu auto tenga ese punto en la plaza donde vas a poner la silla.
  • Cinturón de tres puntos: si la silla se sujeta con el cinturón del auto, tiene que alcanzar a pasar por las guías que indica el fabricante de la silla.
  • Apoyacabezas: los dos manuales indican subirlo o quitarlo si choca con la silla.

Probala en el auto

El manual del Kicks pide probar la silla en el vehículo antes de comprarla, para comprobar que es compatible con el asiento y los cinturones y que no interfiere con otras partes del interior. El de la Tracker pide verificar antes de la compra que sea apropiada para el cinturón y el asiento. Si la compra es online, pedí la lista de vehículos compatibles del fabricante de la silla y las medidas, y compará con la tabla del manual.

El asiento del acompañante

Nunca pongas una silla que mira hacia atrás delante de un airbag activado. Los dos manuales lo prohíben porque el inflado del airbag puede herir gravemente al bebé. Algunos autos traen una llave para desactivar el airbag del acompañante y la tabla del manual admite sillas en esa plaza con el airbag apagado. Esa tabla describe lo que el auto permite técnicamente. La ley nacional igual obliga a llevar a los menores de 10 años atrás, y en CABA a los menores de 12.

Tres sillas en la misma fila

Antes de comprar tres sillas, mirá la columna de la plaza central en la tabla del manual. Si figura con X, como en la Tracker 2026 y el Kicks MY25, esa plaza no admite ninguna silla y en esa fila entran como máximo dos. Si tenés tres chicos que necesitan silla, vas a necesitar un vehículo con tres plazas traseras aprobadas o con una tercera fila que las tenga.

Si la plaza central sí está aprobada, revisá además:

  • El tipo de sujeción de esa plaza. Si no tiene ISOFIX, la silla del medio tiene que poder sujetarse con cinturón.
  • El ancho real. Las tres sillas tienen que apoyar bien en el almohadón sin montarse una sobre otra, y cada cinturón tiene que llegar a su hebilla.
  • Las hebillas. Cada chico tiene que poder abrochar y desabrochar la suya sin que la silla de al lado la tape.
  • La correa superior. El manual de la Tracker advierte que, si la silla va junto a la plaza central, su correa no debe interferir con el retractor o la banda del cinturón central. Si interfiere, pide buscar otra ubicación.

Probá las tres sillas juntas en el auto antes de comprarlas.

Silla usada: qué pedir antes de decidir

Del historial de una silla usada sabés sólo lo que te diga quien la vende. Lo demás lo podés comprobar en la silla. Antes de aceptarla, pedí:

  • Etiqueta de homologación legible, con la norma y el rango de peso o altura.
  • Manual de la silla. Si falta, buscalo en el sitio del fabricante con la marca y el modelo exactos. Ahí figuran los límites de uso y qué hacer después de un choque.
  • Todas las piezas: arnés, hebillas, reductores, base y conectores ISOFIX si los tiene.
  • Historial sin choques. Preguntá si estuvo en un auto que chocó, aunque el chico no estuviera sentado en ella.
  • Fecha de fabricación o de vencimiento. Si el fabricante fija un vencimiento, suele estar grabado en el plástico o figurar en el manual. No la uses después de esa fecha.
  • Alertas de retiro. Buscá la marca y el modelo en las alertas de productos de Defensa del Consumidor y en el sitio del fabricante.

El Instituto Nacional de Salud Pública de Quebec, en Canadá, desaconseja comprar sillas usadas porque hace falta conocer todo su historial. Si se usa una igual, pide que esté en buen estado, completa, con la etiqueta de homologación de Canadá, sin accidentes previos, sin vencer y sin retiros del fabricante (INSPQ). Ese criterio es canadiense, pero la lista sirve igual para decidir en Argentina, cambiando la etiqueta canadiense por una de las homologaciones aceptadas acá.

Si no podés confirmar alguno de esos puntos, especialmente el historial, no la compres.

Después de un choque

El manual de la silla manda. Leé qué dice sobre inspección y reemplazo después de un siniestro, porque cada fabricante fija su criterio.

Los manuales de los autos también lo tratan. El de la Chevrolet Tracker 2026 indica reemplazar la silla después de un accidente porque puede tener daños que no se ven. El del Nissan Kicks pide inspeccionar la silla y sus fijaciones después de cualquier colisión, seguir las instrucciones del fabricante de la silla y sustituirla si tiene daños. El INSPQ de Quebec agrega que la silla se puede dañar aunque el chico no estuviera sentado en ella y que, ante la duda, conviene reemplazarla aunque se vea intacta.

Después del choque, revisá también:

  • Los anclajes ISOFIX y el punto del anclaje superior del auto, en el taller o el concesionario.
  • Los cinturones del auto. El manual de Nissan indica reemplazar los componentes de los cinturones que estaban en uso durante una colisión, aunque parezcan funcionar bien.
  • La póliza. Si el seguro cubre el siniestro, preguntá a la aseguradora si incluye la silla y qué comprobante te pide. Guardá la factura o una foto de la etiqueta y del modelo.

No regales ni vendas una silla que estuvo en un choque.