Prestar un vehículo entre empresas requiere identificar quién lo entrega, quién lo utiliza y para qué actividad. Compartir socios, domicilio o nombre comercial no reemplaza las condiciones de circulación, cobertura y uso de la unidad.

Antes de asignarla, revisá el acuerdo con las áreas correspondientes y comprobá los requisitos de la actividad y jurisdicción. Si el vehículo está alquilado o financiado, verificá también las limitaciones del contrato de origen.

Definir el alcance del préstamo

PuntoQué debe quedar acordado
PartesEmpresas que entregan y reciben
VehículoIdentificación y documentación
UsoActividad, zona y período
ConductoresPersonas habilitadas y autorizadas
GastosCombustible, peajes y mantenimiento
IncidentesAvisos, asistencia y seguimiento
DevoluciónFecha, lugar y condiciones

La Ley 24.449 contiene requisitos de circulación en su ámbito. Además, deben revisarse el seguro y las habilitaciones específicas del servicio: una autorización privada no sustituye requisitos legales.

Consultar la cobertura antes del uso

Informá a la aseguradora o productor asesor la operación real y pedí verificar las condiciones aplicables. No supongas que el préstamo a otra sociedad mantiene automáticamente cualquier cobertura sin revisión.

Ejemplo hipotético: una empresa presta un auto administrativo a otra que quiere utilizarlo para un servicio distinto. La evaluación debe describir ese uso, no limitarse a comprobar que la póliza tiene una fecha vigente.

Recibir y devolver con constancias

Registrá kilometraje, combustible, estado visible, llaves y elementos entregados. Durante el préstamo, mantené un responsable de novedades y de trabajos que requieran autorización del titular.

Al devolver, compará el estado y dejá constancia de gastos o incidentes pendientes. La entrega física no necesariamente cierra cargos que se informan después.

Conservá el acuerdo y sus modificaciones junto a los comprobantes pertinentes. Complementá con la unificación de registros de dos flotas y la recepción de un vehículo de cortesía.