Compará taller propio y externo para el mismo conjunto de trabajos y nivel de capacidad. Un costo de mano de obra interna sin instalaciones, equipos y supervisión no es comparable con un presupuesto externo que incluye esos recursos.

Definí primero qué tareas querés resolver: inspecciones, mantenimiento periódico, reparaciones o especialidades. La empresa puede evaluar una combinación, con trabajos habituales internos y actuaciones específicas externas, según sus recursos y requisitos.

Construí una comparación completa

ConceptoTaller propioTaller externo
CapacidadPersonal, turnos y puestos disponiblesReservas y capacidad comprometida
EquiposCompra, mantenimiento y calibraciónDisponibilidad para el trabajo contratado
EspecialidadFormación y habilitaciones aplicablesAlcance del proveedor y responsables
InstalaciónEspacio, servicios y gestión del lugarIncluidos o cobrados por separado
RepuestosCompra, stock y custodiaProvisión y condiciones acordadas
TiempoEspera interna e intervenciónTraslado, espera e intervención

Verificá los requisitos antes de presupuestar la instalación. El artículo 35 de la Ley 24.449 contempla habilitación local, dirección técnica y registro para los talleres alcanzados. Un taller dentro de la empresa requiere revisar su encuadre; la condición interna no resuelve por sí sola las obligaciones del establecimiento.

Calculá sobre horas productivas reales

Ejemplo ficticio: un taller interno tiene $6.000.000 mensuales de costos incluidos en el análisis y realiza 300 horas productivas verificadas. Su costo es $20.000 por hora productiva, antes de repuestos y conceptos excluidos. Si realiza 200 horas con igual costo, sube a $30.000.

Son importes ficticios para mostrar el efecto de la utilización. Explicitá costos incluidos y horas del mismo período. Capacitación, administración y esperas deben estar tratadas en el modelo, sin desaparecer del cálculo.

En el externo, pedí presupuesto para trabajos equivalentes y sumá traslado o inmovilización si los vas a comparar. Evitá contabilizar como ahorro una tarea que simplemente quedó pendiente.

Evaluá capacidad técnica y respuesta

Registrá qué trabajos puede hacer cada alternativa, cuáles deriva y qué respaldo entrega. Si una reparación necesita una especialidad o equipo que el taller propio no tiene, esa parte del servicio debe estar contemplada.

La Disposición SSTAU 3/2025 desarrolla condiciones para talleres de su régimen nacional. Verificá su aplicabilidad concreta, además de la habilitación local; no uses ese registro como sustituto automático de todas las exigencias.

Probá con una carga de trabajo definida

Compará durante un período tareas terminadas, costo, tiempo fuera de servicio y reingresos. Registrá cambios de alcance para no atribuir a un proveedor una demora por repuestos que la empresa no autorizó.

La decisión debe identificar qué trabajos se harán en cada lugar, quién supervisa y qué capacidad queda disponible ante fallas imprevistas. Revisá esos supuestos cuando cambie el tamaño de la flota o la utilización del taller.