El control de seguro dentro de la gestión de flotas se hace por unidad. Tener una póliza activa a nombre de la empresa no alcanza si un dominio quedó fuera de la nómina, fue dado de baja, cambió de uso o tiene una vigencia distinta. Antes del despacho hay que poder vincular vehículo, cobertura y comprobante.

Qué exige la Ley de Tránsito

El artículo 68 de la Ley Nacional de Tránsito 24.449 establece que todo automotor, acoplado o semiacoplado debe estar cubierto por un seguro que contemple los daños eventuales causados a terceros transportados o no, según las condiciones fijadas por la autoridad aseguradora.

La obligación alcanza a cada elemento que corresponda asegurar. En una formación con tractor y semirremolque, la empresa no debería asumir que el comprobante de la unidad tractora resuelve automáticamente la situación del equipo remolcado. Debe revisar la documentación emitida por la aseguradora y la forma en que se identifican los riesgos cubiertos.

La guía sobre multas por circular sin seguro trata la infracción vial. Este artículo se concentra en el inventario y la vigencia de la cobertura dentro de una flota.

Póliza y comprobante cumplen funciones distintas

La póliza documenta el contrato: partes, riesgos asumidos, inicio, plazo, suma asegurada y condiciones generales y particulares. Esos contenidos surgen del artículo 11 de la Ley 17.418 de Seguros.

El comprobante obligatorio es el documento que se exhibe en un control. La Resolución SSN 517/2019 aprobó su formato digital con la misma validez que el físico.

Un comprobante visible en el teléfono facilita la fiscalización, pero el equipo de flota necesita además revisar la póliza y sus endosos. El comprobante puede mostrar vigencia y dominio sin exponer exclusiones, uso declarado o condiciones particulares relevantes para la operación.

Datos que conviene registrar por unidad

La ficha de seguro debería incluir:

  • dominio y tipo de vehículo o remolque;
  • aseguradora y número de póliza;
  • tomador y asegurado, según corresponda;
  • inicio y fin de vigencia;
  • cobertura identificada en la documentación;
  • uso declarado de la unidad;
  • endosos de alta, modificación o baja;
  • comprobante vigente disponible para el conductor;
  • contacto y canal de denuncia de siniestros.

La descripción debe copiar los documentos, sin traducir una cobertura a un nombre comercial inventado por la empresa. Cuando exista una duda sobre alcance, corresponde consultarla con la aseguradora o el productor asesor y conservar la respuesta.

Altas, bajas y reemplazos

El riesgo aparece en los movimientos del parque. Una unidad incorporada puede quedar operativa en mantenimiento y telemática antes de figurar en la póliza. Una patente dada de baja puede seguir apareciendo en el listado interno. Un vehículo de reemplazo puede recibir el comprobante de otro por error.

Para cada alta conviene exigir la documentación registral, comunicar el uso real a la aseguradora y esperar la constancia que identifique la cobertura. La autorización de despacho se habilita cuando el dominio correcto aparece en un documento vigente.

Las bajas también necesitan una fecha efectiva. El sistema debe evitar que un comprobante histórico mantenga a la unidad en estado “asegurada” después de un endoso de exclusión. Si hay un cambio de dominio, carrocería, uso, zona o modalidad contractual, la empresa debe informar el dato por el canal establecido y verificar cómo impacta en la póliza.

Vigencia y situación de pago

La fecha de vencimiento no es el único dato operativo. La organización debe conocer el estado informado por la aseguradora y resolver cualquier observación antes de liberar el vehículo. Un pedido de renovación, una cotización o un comprobante del período anterior no prueban cobertura actual.

Las alertas deberían llegar al responsable con tiempo definido por la propia operación. El cierre exige adjuntar la nueva constancia o confirmar el alta en la póliza renovada. Marcar la tarea como resuelta porque se envió un correo deja abierto el riesgo.

La Superintendencia de Seguros de la Nación explica las coberturas patrimoniales y recomienda revisar las condiciones del contrato. La denominación comercial de un plan no reemplaza esa lectura.

Qué recibe el conductor

El conductor debe acceder al comprobante correspondiente a la unidad asignada, en formato físico o digital válido. También necesita el canal de asistencia y las instrucciones internas ante un choque. No debería buscar una póliza dentro de un chat grupal ni usar una captura sin poder confirmar a qué período pertenece.

La Resolución 517/2019 reconoce el comprobante digital. La empresa puede mantener una copia operativa adicional para contingencias de conectividad, siempre que controle versión y vigencia.

Control previo y auditoría

El seguro debe formar parte del checklist documental antes del despacho. La validación cruza dominio, fecha del servicio, tipo de unidad y documento disponible. Si uno no coincide, la salida queda bloqueada.

Para que el inventario sea confiable, separá tres estados: póliza contratada, unidad incluida y comprobante entregado. Así se puede detectar una falla concreta sin asumir que un estado general cubre todo.

La auditoría periódica compara la nómina de la aseguradora con el inventario registral y operativo. Toda diferencia necesita responsable, resolución documentada y fecha de cierre.