Una rampa que no funciona necesita una respuesta tanto para el pasajero como para el vehículo. El conductor debe tener un canal de aviso y la empresa, una persona que coordine la atención y la evaluación técnica. La novedad no puede quedar reducida a “revisar cuando vuelva”.
El manual de la SRT para pasajeros de corta y media distancia trata los riesgos de manipular rampas y advierte sobre forzarlas cuando se traban. La intervención debe seguir las instrucciones del equipo y el procedimiento del operador.
Separar la atención del pasajero del diagnóstico
Primero informá la dificultad y solicitá la respuesta prevista para el servicio. Explicá al pasajero qué alternativa concreta está coordinando la empresa. No improvises un traslado físico ni una maniobra para compensar el desperfecto.
Supervisión debe confirmar quién atiende la situación y cómo se sostiene el servicio conforme a las condiciones aplicables. La solución depende del recorrido, del vehículo y de los medios disponibles; no existe una autorización general para continuar o reemplazar la unidad basada solo en un mensaje de chat.
La decisión técnica necesita el procedimiento del modelo. Que el equipo vuelva a moverse no alcanza para dar una falla intermitente por resuelta.
Qué registrar en el aviso
| Campo | Ejemplo de información útil |
|---|---|
| Unidad y momento | Identificación, fecha, hora y parada |
| Síntoma | No desplegó, quedó trabada o mostró un aviso |
| Condiciones | Al inicio del turno o durante el servicio |
| Respuesta | Persona avisada y atención coordinada |
| Seguimiento | Taller o responsable que recibió el caso |
| Cierre | Trabajo realizado y comprobación documentada |
Registrá lo que ocurrió sin diagnosticar piezas que no se evaluaron. Para documentar el desperfecto no hace falta fotografiar al pasajero ni incorporar su condición de salud a un reporte mecánico.
Un caso para ordenar responsabilidades
Ejemplo hipotético: una unidad supera el control inicial, pero la rampa presenta una falla durante el recorrido. El conductor avisa y supervisión coordina la atención. Mantenimiento recibe el reporte con hora, síntoma y unidad, mientras operaciones registra la decisión sobre el servicio.
Al regresar, el taller informa que necesita una evaluación adicional. El encargado conserva ese pendiente para que la unidad no se asigne desconociendo la novedad. El próximo turno recibe la situación actual, no únicamente el checklist de la mañana.
Confirmar la vuelta al uso
El cierre debe identificar intervención, persona responsable y comprobación indicada por el fabricante. Conservá el aviso original y el resultado posterior. Si la falla reaparece, relacioná ambos episodios para que no se evalúen como hechos aislados.
La recepción después del taller permite integrar esa comprobación al regreso del vehículo. En Multabot, el equipo puede conservar reportes de problemas y archivos asociados a la unidad; la decisión de reparación y aptitud de uso corresponde al responsable técnico.
Revisá también si el caso muestra una necesidad de capacitación, un faltante de información del equipo o una dificultad repetida en la atención. Eso permite mejorar el procedimiento sin trasladar toda la resolución al conductor.