Un casi accidente es una situación que pudo causar un daño aunque finalmente no lo produjo. Para la flota, ese aviso sirve si permite identificar el riesgo y actuar. Guardarlo solamente como una anécdota pierde la oportunidad de prevenir otra situación parecida.

La empresa debe facilitar el reporte con información concreta y una respuesta visible. No hace falta pedir al conductor una investigación completa para recibir el primer aviso.

Registrar lo que pasó

Anotá fecha, lugar, tarea, vehículos involucrados y secuencia observada. Diferenciá hechos de interpretaciones: “la salida tenía la visión tapada por mercadería” aporta más que “el acceso es peligroso”.

PreguntaPara qué sirve
¿Qué pudo ocurrir?Identificar el daño posible
¿Qué condición intervino?Revisar lugar, vehículo u organización
¿Qué evitó el daño?Comprender la situación sin darla por controlada
¿Puede repetirse?Definir una acción preventiva

El manual preventivo de transporte de cargas de la SRT es una referencia para revisar los riesgos de la actividad. La evaluación concreta corresponde a los responsables competentes.

Corregir la condición que sigue presente

Ejemplo hipotético: dos vehículos casi chocan al salir de un patio por falta de visibilidad. Recordar a todos que tengan cuidado puede resultar insuficiente si la mercadería continúa bloqueando la vista. Corresponde evaluar el acceso y las medidas necesarias.

Si existe un riesgo inmediato, activá su atención sin esperar la reunión semanal. La revisión posterior puede estudiar causas y cambios de organización con más detalle.

Comprobar el cierre

Registrá medida, responsable, fecha y forma de verificarla. Después, confirmá si la condición cambió y si aparecen nuevos problemas.

No interpretes una caída de reportes como una mejora automática: también puede significar que el equipo dejó de informar. Revisá la participación y la respuesta que reciben los avisos.

Complementá este trabajo con las propuestas de los conductores y los indicadores de puntualidad y seguridad.