El calor en una cabina requiere revisar tanto el vehículo como la organización del trabajo. Un aire acondicionado que funciona no resuelve por sí solo las esperas al sol, las tareas de descarga o la falta de lugares adecuados para descansar.

La empresa debe evaluar la exposición con sus responsables de higiene y seguridad y salud laboral. El pronóstico ayuda a anticiparse, pero no mide por sí solo las condiciones de cada puesto.

Preparar la jornada antes de la salida

Revisá funcionamiento de climatización, provisión de agua potable, lugares de pausa y tareas previstas fuera de la cabina. Coordiná con los clientes las esperas y descargas cuando las condiciones obliguen a reorganizar horarios.

La SRT aprobó especificaciones sobre carga térmica mediante la Resolución 30/2023 y publica protocolos de evaluación. Su aplicación requiere una evaluación competente; no corresponde fijar un único límite de temperatura exterior para toda la flota.

Definir qué hacer ante un aviso

SituaciónRespuesta de organización
Climatización averiadaEvaluar la unidad y reasignar si corresponde
Espera prolongadaCoordinar un lugar y condiciones adecuadas
Malestar informadoDetener la tarea de forma segura y activar asistencia
Demora por prevenciónReprogramar y avisar al destinatario

No pidas al conductor que compense la pausa aumentando la velocidad. Ante síntomas intensos o una emergencia, debe activarse la atención urgente correspondiente.

Revisar lo ocurrido durante la jornada

Ejemplo hipotético: una descarga prevista para veinte minutos demora dos horas en un patio sin sombra. El problema necesita una conversación con el cliente y una revisión de la programación, además de registrar la demora.

Conservá los avisos y las medidas adoptadas. La siguiente planificación debe incorporar los lugares donde se repite la exposición y las limitaciones detectadas.

Podés relacionar ese análisis con el tiempo de espera en clientes y los incentivos de puntualidad compatibles con la seguridad.