Después de un choque con un animal, priorizá la asistencia a las personas y el aviso a la autoridad competente. No te expongas al tránsito ni te acerques a un animal herido para obtener evidencia. La empresa puede reconstruir después el hecho con documentación segura y actuaciones oficiales.
En Argentina, el Código Civil y Comercial trata los daños causados por animales en el artículo 1759, dentro del régimen de responsabilidad que remite a otras disposiciones. La identificación de responsables exige analizar el caso; la presencia del animal no permite atribuir automáticamente todo daño al dueño de un campo o al concesionario vial. Código Civil y Comercial.
Identificar el lugar
Registrá ruta, kilómetro, sentido, localidad cercana y hora. Conservá ubicación geográfica si la tenés, sin reemplazar la referencia vial cuando sea útil para localizar el hecho. Anotá clima y visibilidad observados.
Si intervino policía, asistencia o un operador vial, pedí referencia de la actuación y canal para obtener la constancia. Diferenciá lo observado por el conductor de lo informado por otras personas.
Reunir imágenes sin riesgo
Cuando las condiciones lo permitan, guardá fotos generales del vehículo, daños y entorno. No invadas campos ni manipules identificaciones del animal. Si una marca o caravana aparece en una imagen segura, conservá el original para la autoridad o el reclamo.
Anotá datos de testigos que acepten aportarlos y preservá su contacto para el expediente. Evitá difundirlos en grupos abiertos o publicaciones de la empresa.
Dar aviso al seguro
Informá la secuencia, ubicación y daños conocidos por el canal previsto. Guardá número y comprobante de denuncia. La cobertura depende de la póliza; pedí que se revise el evento y las condiciones aplicables sin asumir que corresponde una reparación integral.
La Ley de Seguros regula las cargas de información del siniestro. No esperes a identificar al dueño del animal para comunicar el hecho a tu aseguradora. Si hay lesiones o una investigación, coordiná también con el área legal de la empresa.
Mantener separados los reclamos
Puede haber daño del vehículo, lesiones, mercadería y gastos de asistencia. Identificá cada concepto y quién lo reclama. Una cobertura de automóvil no demuestra cobertura de la carga o de todos los costos de interrupción.
Guardá presupuestos, órdenes, comprobantes y decisiones. Antes de reparar, seguí el circuito de inspección y autorización que corresponda al reclamo, documentando cualquier medida urgente.
Cerrar la continuidad del servicio
Registrá quién retiró la unidad y qué vehículo terminó el viaje. Vinculá los gastos con el seguimiento de siniestros de flota.
El cierre debe conservar la respuesta de aseguradoras y terceros, los importes efectivamente aceptados y los pendientes. Si la autoridad informa una condición de riesgo recurrente en ese tramo, incorporá esa fuente a la próxima planificación del recorrido.
