Después de usar un matafuego, registralo como fuera de servicio y organizá su reemplazo. Aunque la descarga haya sido breve, el equipo necesita evaluación profesional antes de volver a contarse como disponible.
Amerex indica recargar inmediatamente después de cualquier uso en los modelos comprendidos en su manual. La intervención concreta debe seguir las instrucciones del fabricante del equipo instalado y los requisitos aplicables. Manual Amerex.
Primero, la situación de emergencia
Si hay fuego, humo, calor o una escena que los servicios de emergencia todavía no liberaron, el registro puede esperar. Nadie debe volver a buscar el matafuego o fotografiar su etiqueta poniendo en riesgo su seguridad. El uso de un equipo tampoco demuestra que el vehículo esté en condiciones de circular.
Una vez que sea seguro documentar el hecho, anotá qué unidad intervino, qué equipo se utilizó, quién lo informó y si el matafuego era de esa unidad o fue prestado. Si no podés identificarlo en ese momento, dejá el dato pendiente y asigná su reconstrucción.
Retiro y sustitución
Coordiná con el especialista el manejo y traslado del equipo usado. Si presenta daños o estuvo expuesto al incendio, informalo expresamente. No hagas una segunda descarga para estimar cuánto queda ni intentes repararlo.
La orden de servicio debería relacionar:
- Identificación del matafuego y unidad de origen.
- Fecha y descripción breve del uso informado.
- Daño o exposición observada, sin diagnosticar.
- Persona que entrega y proveedor que recibe.
- Equipo sustituto y unidad donde se instala.
No confundas el reemplazo con una autorización mecánica para circular. Si la unidad estuvo involucrada en el incendio, requiere la evaluación que corresponda a sus daños y a las indicaciones de quienes atendieron la emergencia.
Cuando el matafuego vino de otra unidad
Ejemplo ficticio de reconstrucción posterior: el equipo MF-30 de U-12 fue utilizado en un incidente de otra unidad. U-12 no sufrió daños, pero su matafuego fue utilizado. El administrador debe reponer MF-30 antes de volver a despacharla con el equipamiento requerido, además de registrar lo sucedido en la unidad que tuvo el incidente.
Si sólo se abre un expediente para el vehículo incendiado, el faltante de U-12 puede pasar al turno siguiente. Por eso la comunicación debe identificar a todos los equipos utilizados, incluidos los prestados por otra base.
Cierre del trabajo
Al volver del servicio, verificá que el documento identifique el equipo y la intervención realizada. Actualizá las fechas respaldadas por ese trabajo y su nueva ubicación. Si se da de baja, conservá el registro y creá una identificación distinta para el reemplazo.
El cierre necesita dos decisiones separadas: qué pasó con el matafuego y quién autorizó la vuelta del vehículo a la operación. Registrá ambas con fecha y responsable.
