Cuando falla el equipo de frío, conservá temperaturas, horarios y decisiones desde el primer aviso. La recuperación de la consigna del equipo no demuestra que la mercadería mantuvo su condición durante todo el episodio ni que pueda entregarse.
El responsable competente del producto debe evaluar retención, traslado, aceptación o descarte. La guía de cadena de frío distingue temperatura del aire, del producto y consigna, y explica el alcance de los regímenes argentinos de transporte alimentario.
Identificar la carga afectada
Registrá viaje, unidad, equipo, producto, lotes y cantidades. Separá mercadería que estaba en compartimentos distintos o que pudo tener condiciones diferentes. No extiendas una medición puntual a toda la carga sin evaluación.
Conservá la condición térmica requerida y su fuente. Para alimentos de origen animal bajo el régimen correspondiente, consultá la Resolución SENASA 711/2022. Otros productos u operaciones pueden tener requisitos distintos.
Guardar el registro original
Descargá los datos del registrador sin reemplazar huecos por valores estimados. Identificá sensor, ubicación, fecha y reloj utilizado. Si el conductor tomó una lectura manual, conservá método y hora junto con el archivo continuo disponible.
Anotá aperturas de puertas, detenciones, avisos y comunicaciones. Separá momento observado de la falla, primera alarma y hora en que la oficina recibió el aviso. Esa secuencia permite analizar cuánto se sabe del período afectado.
Documentar cada decisión sobre el producto
El expediente debe indicar quién autorizó traslado, retención o entrega y con qué criterio. Si se cambia de unidad, conservá horarios, identificación del receptor y condiciones del nuevo transporte. Recuperar capacidad de frío no elimina el antecedente del desvío.
Cuando hay rechazo o descarte, pedí documento con producto, cantidad, motivo y responsable. No destruyas evidencia necesaria para el reclamo sin coordinar con las partes competentes, respetando a la vez las medidas sanitarias aplicables.
Avisar a las coberturas correspondientes
Separá seguro del vehículo, equipo y mercadería. Comunicá el hecho a quien administre cada póliza y guardá su respuesta. La existencia de un seguro automotor no permite afirmar que cubre deterioro de carga por falla térmica.
La Ley de Seguros establece deberes de información del siniestro. Presentá los hechos conocidos y ampliá con diagnóstico y documentación cuando estén disponibles, sin esperar a terminar la valuación para dar el aviso.
Relacionar causa, reparación y costo
Pedí al taller del equipo un informe con diagnóstico y trabajo realizado. Adjuntá mantenimientos anteriores y observaciones pendientes. Conservá separado el costo de reparar del valor de mercadería reclamado y de los gastos de reentrega.
Al cerrar, conciliá cantidades cargadas, entregadas, recuperadas y descartadas. Asigná responsable a cualquier diferencia y conservá el documento que autorizó el regreso del equipo al servicio.
