Ante el cierre del Sistema Cristo Redentor, frená las salidas que todavía pueden reorganizarse y ubicá las unidades que ya están en ruta. La decisión debe distinguir esperar, regresar o reprogramar la entrega según la carga y la información oficial.

Confirmar el alcance del aviso

Consultá el estado informado por las autoridades de frontera y la información del centro Cristo Redentor. Revisá fecha, sentido, tipo de tránsito y condiciones de habilitación. Un anuncio para cargas puede no incluir turismo, y una apertura prevista puede depender del tiempo.

Guardá el aviso usado para decidir y registrá la próxima comprobación. Evitá enviar camiones basándote en una captura sin hora o en un mensaje reenviado de otro día.

Ubicar a los vehículos y sus cargas

Prepará una lista con unidad, conductor, ubicación, producto, autonomía y compromiso de entrega. Identificá cargas con condiciones de conservación y viajes que todavía no iniciaron los trámites de cruce.

Acordá puntos de espera admitidos y contactos operativos. El conductor debe recibir una instrucción clara sobre dónde dirigirse y cuándo volver a comunicarse. Una espera prolongada también afecta descanso y disponibilidad para la siguiente etapa.

Comparar espera, retorno y cambio de plan

Evaluá costos de permanencia, estado de la carga, disponibilidad del cliente y documentación del movimiento. Si se analiza otro paso, el responsable de transporte y aduana debe revisar la viabilidad completa del nuevo recorrido antes de autorizarlo.

No cambies solamente la ruta en el navegador. La alternativa puede modificar distancias, permisos, combustible, horarios y declaraciones asociadas con la carga.

Informar al cliente y registrar la decisión

Comunicá situación del paso, ubicación del envío y próxima instancia de actualización. Evitá prometer una hora de entrega apoyada en una reapertura aún condicionada.

Guardá autorizaciones de gastos extraordinarios y el criterio utilizado para mantener o devolver cada unidad. Separá el costo de espera del viaje originalmente contratado para conciliarlo después.

Cuando se habilite la circulación, confirmá que el aviso corresponda a la modalidad del servicio y revisá la preparación del conductor y el vehículo. Conservá el horario real de cruce y las incidencias para ajustar la planificación del próximo viaje por el corredor.