Antes de contratar transporte escolar en CABA, comprobá al prestador, la unidad, el conductor y el acompañante que corresponda al servicio. Revisar solamente la oblea del vehículo deja sin verificar quién realizará el traslado.

Identificar el servicio contratado

Pedí razón social o nombre del prestador, CUIT, recorridos, horarios, establecimientos atendidos y capacidad necesaria. Acordá quién informa altas de pasajeros, cambios de domicilio y ausencias. Si el recorrido sale de CABA, verificá además su encuadre jurisdiccional.

Solicitá documentación de la habilitación y comparala con el dominio que se utilizará. La Ciudad publica datos de transportes autorizados; revisá su fecha de actualización y consultá cualquier diferencia con la autoridad antes de dar por cerrada la comprobación.

Verificar personas y unidad

Prepará una tabla con habilitación del vehículo, revisión técnica, seguro y capacidad; licencia y habilitación del conductor; y habilitación del acompañante cuando corresponde. Anotá vigencia, titular del documento y fecha de revisión.

CABA autorizó la emisión de credenciales digitales de conductores y acompañantes escolares. Evaluá el documento válido que presenta el prestador, sin exigir una tarjeta plástica por el solo hecho de que era el formato utilizado antes.

Controlar al acompañante y sus reemplazos

Pedí nombre e identificación de quien cumplirá la tarea. Verificá el requisito y su habilitación según la configuración y el servicio contratado. No asumas que cualquier adulto que sube al vehículo puede cubrir ese rol.

Acordá con el prestador un procedimiento de reemplazos: aviso previo, documentación del suplente y confirmación del contratante. El registro debe indicar quién acompañó cada recorrido, especialmente cuando cambia la persona habitual.

Repetir controles ante un cambio de vehículo

Si el transportista envía otra unidad, pedí el dominio antes del inicio y verificá su documentación y capacidad. La carpeta del vehículo habitual no acredita al sustituto. Si faltan datos para comprobarlo, resolvé la sustitución antes del embarque.

El contrato debe indicar cómo se informa un cambio, qué ocurre ante una avería y quién contacta a las familias. Registrá también el circuito de ascenso, descenso y entrega a las personas autorizadas por la institución.

Conservar el control del contratante

Guardá la documentación revisada y la fecha de cada comprobación. Programá la revisión de vencimientos durante el período contratado. Limitá el acceso a datos personales de estudiantes y trabajadores al personal que necesita usarlos para el servicio.

Al renovar, pedí nuevamente la nómina y las unidades efectivas. Un año de prestación sin incidentes no demuestra que las habilitaciones o los reemplazos sigan iguales.